-NO TE PREGUNTES SI ERES FELIZ, PREGÚNTATE SI HACES FELICES A QUIENES TE RODEAN.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Y Asturias los volvió a juntar


Mensajito de Óscar: ¿Ignacio como lo tienes de fechas para enseñarnos las rutas que ya te has trajinado por tu nuevo centro de retiro espiritual?

Tras hacerme bien poquito de rogar mandé un misil por wasab y por facebook a la Compañía y..... aunque ya llevamos mucho tiempo unos allí, otros allá y alguno acullá, al final, como decía Santi, una de cada veinte salen y ésta, salió.

Así que tacita a tacita, bono a bono, mensaje a mensaje, nos emplazamos más que unos cuantos para los próximos “ejercicios espirituales RE”, una gran cita de una gente que un buen día a través de un foro nos juntamos tan solo a pedalear algún sábado y que después de siete años ya no somos compañeros de bicicleta, ya somos grandes amigos con unas cuantas aventuras a nuestras espaldas que contar ya.

Teníamos que buscar alojamiento para 20 y en mi casa solo entrábamos 7. Más tarde los 20 éramos 25 y al poco, -gentuza llama a gentuza-, 25, para rematar con los alistamientos de última hora en 30 reses deseosas de vernos en algún punto de España.

Ya las previsiones de cama fallaban, teníamos reservados 5 apartamentos rurales con capacidad para 20 plazas que más los siete de mi casa nos llevó a tres al suelo, pero bien avenidos, así que el lugar de letargo era lo de menos.

Salimos la primera avanzadilla después de comer y con las ganas de llegar solo paramos una vez a petición de Muriel, que domina el español casi a la perfección pero todavía baila alguna letra y tenía llena la "vagina".

¡Vejiga Muriel, Vegiga!

En el gallinero los dos Castrones en colchón inflable de matrimonio -no por Castrones sino por últimos- no me dejaban enlazar sueño discutiendo a quien le tocaba esa noche ponerse el condón. Finalmente me puse serio y les emplacé para hacerlo otro día, en mi casa no quería sexo y a mi me dolía la cabeza.

Óscar pilló sillón y compartió sala con STS y Castrones. La segunda noche le mandé a STS a mi habitación, a disfrutar con Pedrito del pecado de la carne, y yo esta noche que andaba ya un poco mejor, hice un tímido amago de soliviantar a Óscar, pero ahora era a él al que le dolía la cabeza y me tuve que ir de vacío a mi duro colchón no sin antes meterme una ducha fría. No me importó mucho, así estaría fresco para la lucha del día siguiente y tratar -solo tratar- entre todos de bajarle la autoestima a Manolo-Rallye con una estrategia de equipo. ¿Jejeje éste mote si baja la autoestima eh Manolillo?....lo que no conseguimos en el campo de batalla....

Llovió toda la noche pero estaba tranquilo, Asturias no me falla, a las 8 de la mañana pararía de llover seguro. Así fue. Por la mañana Muriel se fue con Deivid a subir los lagos de Enol y Ercina, los demás con una molesta niebla que no nos permitió ver lo que tras ella había hicimos una tranquila ruta en la que como había algo de pateo decidí adelantarme del grupo para no oír las quejas del personal.
De lejos solo oía además de las protestas una sola palabra que se me quedó grabada de soniquete: TORTILLA. Cada vez que pasábamos por algo parecido a una aldea, aunque tuviera una sola casa y ésta fuera de paja o pajar, ellos “veían” un bar y me gritaban para que parara a comer tortilla. Hasta querían parar en una gallina.

Yo me hacía el longuis y como la niebla me ocultaba, seguía ganando kilómetros, si conseguía saltarme algunos pueblos sin escucharles podríamos ventilarnos la ruta con solo 3 tortillas o cuatro si nio había más remedio. Conseguí alargar el rollo de la tortilla un par de pueblos y finalmente tuve que ceder pues ya había amenazas físicas y lo que no consigue mi bici cada vez que me tira lo iban a conseguir el Comando Tortilla que se ponen violentos cuando la barriga grita.

Se lo tomaron con tranquilidad, media hora sentados enfriando lo que no habíamos calentado, si se pone alguno a hacer estiramientos lo mato. Seguimos un rato hacia el Oeste... hasta que me pillaron...¡Seguimos hacia el Oeste Pater ¿Que es esto?, ¡Que no hombre que vamos al Este lo que pasa que no se ve el sol con la niebla! .....¡Seguimos hacie el Oeste!... vaaaaale ya doy la vuelta, así que decidimos atajar intentando buscar caminos que no pasaran por bares con tortilla.

Regresamos por las Mañangas, una zona muy cerrada de vegetación y sin tortillas siguiendo la base de la falda norte de la Sierra del Cuera y tras ducharnos y ventilarnos algunas cervezas en casa nos fuimos a comer a la playa de Poo donde la mesonera que tenía buen par de aldabas y sonrisa precavida nos situó en el mejor puesto con vistas a la preciosa playa y a algún pecho soleándose que hizo las delicias de quien le tocó “vistas”. La cosa iba bien hasta que apareció Ramón, Ramonchu para los amigos, una tipa vestida de hombre o un hombre vestido de tipa y gesto alegre que todavía no acierto a saber si dijo que era alemán o Llanisco pero da igual, Germano o Asturiano solo quería sobar. Cada vez que le llamábamos, venía Ramonchu, lozana o lozano todo ella abanicando el aire con sus brazos y siempre el capullo o capulla tropezaba con el mismo árbol acabando encima de mi. ¿Y porqué la tomó conmigo con todas las piernas depiladas y varoniles que junto a mi había? ¡A las mujeres no hay quien las entienda!

Durante toda la tarde fueron llegando el resto de expedicionarios y repartiéndose por las casas. Algo falló en la organización, las parejas de hecho dormían en dos camas y los tíos en cama de matrimonio, pero todos estábamos bien avenidos y al final como yo digo, siempre hay que probar todo para poder decir que no te gusta.

Estaban todos preocupados, no dejaba de llover durante toda la tarde y noche, yo estaba tranquilo, mi pacto con Asturias sigue en vigor y sin derecho a tanteo y retracto, lluvia gruesa por la noche, a la mañana siguiente solo habrá llovizna suave o incluso amagos de sol. Así fue.

Cenamos en el mejor lugar de pescado de Asturias, lástima que la camarera sea más siesa que un arce. Normal si no ha sido favorecida por varón alguno. Se quedará de señorita toda la vida y no mojará churro alguno por lerda. Ya hablan en internet del buen comer de ese lugar y el mal tragar de su personal pero aún así triunfan.

Nos levantamos temprano, a las 7 sonó la corneta.

Salimos puntuales pues teníamos que estar a las 9:30 en la playa de San Antolín a agruparnos con el primer Castrón, Javimákina, y aunque tuvimos algunas incidencias mecánicas llegamos bien. Seguimos hasta la playa de Gulpiyuri, una playa de interior, donde las chicas se pusieron en cabeza tirando del grupo. Miri, andas fuerte jodía. De aquí hasta Nueva donde silbando hicimos oídos sordos el grupo de cabeza a las reclamaciones de tortilla de Nano y...alguno más...¿verdad Santi? que si por Fer fuese nos comeríamos una ración en cada pueblo que pasásemos.....la bici es lo de menos.

Comenzamos la subida, muy llevadera pero aún así nos estiramos mucho, adelante los pro con sus piques donde los hermanos Ramiro y Julio le sometían a desgaste continuo a Manolo. En el medio la clase tropa y atrás el Comando Tortilla a los que había que vigilar estrechamente para que no se escapasen a "reponer fuerzas".

Al llegar al río a algunos les dio el hipo de ver lo que había que remontar. Brutal subida de cemento rallado con rampas del 33% que estiró el grupo por media sierra y en la lejanía fantasmales voces ¿Donde está la tortilla?. Una vez arriba y rebozando nuestros ojos con las vistas de la Asturias profunda, iniciamos el descenso. Yo tenía mis miedos, Ender revoloteaba cerca e intuía sus pensamientos. "El Ignacio éste nos sube por trialeras y las bajadas las hace por carretera". Me lo sabrás perdonar Josera, otra vez haremos buenas bajadas de esas que trato de perseguirte y acabo en el suelo.

Cuando llegamos los primeros a la población de los Carriles nos llamaron los rezagados, STS había tenido una fortísima caída, estaba conmocionado y tenía una raja importante en la palma de la mano. Partió el manillar y el casco lo había reventado como una sandía.

Enseguida nos pusimos en marcha, como siempre, teníamos cerca nuestro ángel de la guarda, Dani, siempre está donde tiene que estar cuando se le necesita, le contamos lo sucedido e inmediatamente se puso en camino con Ana en el TT a buscar a Miguel Ángel y trasladarlo al hospital.
Se quedaron Santi y Deivid acompañándole para llevarle, como había que pasar por Posada se decidió, antes de ir al hospital de Arriondas que le valoraran en el centro de salud si había que hospitalizarle, no lo hicieron pero no atinaron nada bien con el diagnóstico pues después de darle 7 puntos y recetarle antibiótico le dieron el alta. En Madrid, tras la oportuna revisión le diagnosticaron rotura de cubito y del cartílago de la nariz.

Los demás dimos por finalizada la ruta, quedaba una zona muy bonita pero ya no había mucho ánimo después del accidente.

Nos duchamos y subimos al alto de la Tornería, llegando a la población del Mazuco, el único pueblo en la vertiente septentrional de la sierra del Cuera donde nos apretamos unas fabadas y dimos cuenta de cabritos, costillas y buenos chuletones de buey de la zona. Sobre las seis nos fuimos dos coches a buscar el GPS de STS donde se dio la galla y los demás a casa. Cuando ya dábamos por perdida la búsqueda de los 300 euros de GPS. Curioso que un GPS sirva para encontranos nosotros mismos a nosotros de nos, pero no sirva el cacharro para encontarse así mismo suyo de él.

Al irnos ya dándolo por perdido, lo encontramos de casualidad a diez metros de donde fue el impacto. Buen vuelo había hecho y así, ya más contentos, tras arreglar un pinchazo y disfrutar de la técnica en conducción de Deivid que nos deleitó con dos medios trompos para girar el coche sobre si mismo en un lugar que no había maniobra para darle la vuelta al coche, regresamos a casa.
A las 10 de la noche otra vez a comer, no había hambre pero con todos los que éramos y lloviendo, juntarnos en una sidrería era la única posibilidad de estar todos juntos. Pedimos poco, para cumplir, saludamos a Héctor, el segundo Castrón que vino a visitarnos y con lluvia continua nos fuimos a acostar.

A la mañana siguiente tras despertar a tres lirones que se arrebujaron en las sábanas salimos para hacer la costa Este de Llanes. Paramos a desayunar en Andrín pues los víveres de casa ya se habían terminado y luego costeando llegamos a la playa del Cobijeru, en Buelna, donde se alcanza ésta y la cueva que tras ella se esconde a través de unas praderías. Tras las necesarias fotos del lugar cambiamos de rumbo hacia el sur para tras 3 km. de subida por carretera ya enchufar al Oeste dirección a Llanes.
Buenas vistas del valle con las poblaciones de Pié de Sierra, Tresgrandas y la Borbolla y llegamos a la carretera bajando chuscados por una ancha pista.

Se empezaban a afilar los cuchillos pues al llegar a la población de Purón se iniciaba la subida donde batirse o donde tratar de doblegar a Manolo. No es posible, está muy fuerte pero….ya envejecerás, y entonces te estaré esperando y te haré pagar todas las humillaciones a las que me sometes. Saber debes que pacté con el diablo al conocerte no envejecer y esperar a que me alcanzaras en edad, tarde o temprano me alcanzarás. Aún así aprendí de mis mayores la piedad, no haré más leña de la necesaria de un mito venido a menos con piernas ya para entonces morcilleras.

Mención especial a Zapas que se metió toda la subida por avería con el plato grande y solo en los tramos con mayor pendiente echaba el pie a tierra. Aquí si habría estado el verdadero duelo con Manolo. Lo dejamos pendiente: "Manolo-Zapas", en plato grande.
Los fuertes se echaron sus retos y los demás al tran tán. Una vez arriba tras lomear un rato y disfrutar de ver disfrutar a Juanito con su nueva bici llegamos a la trialera que nos dejaría en El Acebal donde Manolo-Rallye pilló cacho y compró una parcelita. Bajo la trialera, que Castrones, Deivid, Alvarito y Alex bajaron con soltura, sacamos manteles y echamos un mus haciendo tiempo a que llegaran Pedro y Óscar que la acometieron haciendo compras por el camino. Se bajaron toda la trialera de charla. El Comando Lefty y su horquilla tuerta, suben como diablos, bajan contándose la subida y hablando de sus cosas como el que va a la Feria del Libro.

Ya sin señal de GPS, por intuición llegamos a Pancar donde nos pegamos nuestra última comilona, nos despedimos, y cerramos un gran fin de semana.

Gracias Santi por dejarme el asiento de atrás para volver dormitando. Estaba reventado.

No voy a dejarme en el tintero algo que ya por costumbre le restamos importancia y lo tomamos como normal, nuestro Ángel de la Guarda, Dani, con él he hecho varios de los mejores viajes de mi vida y si los hemos terminado en plazo, incluso si los hemos terminado, ha sido gracias a él. Siempre que nos ponemos en cola para que nos haga las reparaciones y sea la hora que sea, siempre tiene una sonrisa y sus grasientos guantes a mano para solventar nuestros problemas. Cuando le dejamos descansar de las reparaciones siempre tiene su “antena” conectada para darnos la cobertura necesaria, ésta vez el agraciado ha sido Miguel Ángel.

....Gracias Ana, por prestárnoslo. No me pasó desapercibido que cuando le pedimos dedicación plena, tú también lo llevas con una sonrisa, ya sabes lo que hay por liarte con un crack y que eso implica que le tienes que compartir, que todos tenemos derecho a él.
Bueno la verdad es que no así. Dani es un subcontratado mío que le llevo siempre a mis viajes para darnos cobertura, le prometo cada viaje comida y catre y 100 eurillos pero el hombre todavía no ha cobrado ni una, le engaño fácilmente y le cambio el sueldo diciéndole que agradecido tiene que estar de que le dejemos mejorar sus conocimientos haciendo prácticas con nuestras bicicletas, y el hombre que es un bendito se lo traga y al final nos da las gracias. Quizás haya que empezar a cobrarle, nuestras bicis no se dejan en manos de cualquiera.

Y aquí acaba nuestro viaje, ese que esta vez tanto se resistía, pero cuando parece que más disgregados y apáticos estamos, recuperamos aunque sea para un par de días nuestro viejo espíritu RE.

Pues tendrá que haber más. ¡Vaya si las habrá!


No hay comentarios:

Publicar un comentario