-NO TE PREGUNTES SI ERES FELIZ, PREGÚNTATE SI HACES FELICES A QUIENES TE RODEAN.

domingo, 26 de julio de 2009

Picos de Europa

Salimos el martes 21 de julio furgoneta y media con 12 pax, 12 bicis, 36 pares de calzados, alforjas y 2 maletas de herramientas.

Por delante nos esperan 5 duros días donde reventar altímetros, quemar piernas y castigar el cuerpo con muchas dudas sobre la posibilidad de completar la ruta, no todos tenían la forma adecuada para lo que teníamos por delante y era cuestión solo de saber cuando empezarían a surgir las primeras bajas.

La previsión es ascender 9.000 m. de desnivel positivo acumulado y unos 200 km. parte andando, parte en bici.

A las 3 llegamos a Panes, algo ligero para comer y acabar nuestro trayecto en coche en Sotres donde montamos nuestras bicis y emprendemos nuestra primera ascensión, 16 km. con un desnivel acumulado de 1.250 m. teníamos un gran viento de cara que nos hacía muy difícil mantenernos en nuestras bicicletas y consiguió tirarnos de ellas en varias ocasiones.

Cuando llegamos nos acomodamos en 2 habitaciones en el refugio de Áliva, visitando antes el cable del teleférico. Ya en la cena dimos cuenta de unos espaguetis al cabrales para carbonatarnos el cuerpo y riego interior de nuestros cuerpos con un par de botellas de orujo y a domir entre los gritos nocturnos de Luis. Mañana nos toca una buena tunda.

Nos levantamos tranquilos y algo sobresaltados por las conversaciones nocturnas en valenciano, en principio tenemos un gran desnivel acumulado por delante pero pocos km...... más tarde la cosa se complicaría.

Nos acercamos hasta el mirador del cable, unas fotos y con mucho viento iniciamos marcha hacia el refugio Cabaña Verónica. Pasamos varios neveros, seguíamos con mucho viento y la ascensión se hacía dura. Llovía a intervalos, a mi me preocupaba el descenso por los Horcados Rojos, no sabía si en la cara norte habría mucha nieve e incluso el cable de seguridad para el peligroso descenso pudiera estar tapado por la nieve. Aquí es donde más muertes se han producido en el parque de Picos de Europa y el fuerte aire no ayudaba.

Alcanzamos el pequeño refugio de Cabaña Verónica donde Mariano, el guarda que durante 35 años lo ha vigilado y cuidado de los montañeros ha fallecido, ahora está custodiado por dos montañeros, uno de ellos, el más mayor pelín borde.

Como el día estaba muy complicado decidimos no perder tiempo y tratar de llegar cuanto antes al refugio Delgado Úbeda, al pié del Urriellu. El guarda nos advirtió, la bajada era muy complicada y peligrosa dada la climatología y nos avisó que si sucedía algo no harían rescate en esas circunstancias. Yo seguía con mis dudas sobre el problema que se planteaba si había tramos de cable cubiertos por la nieve, solo llevábamos una cuerda de escalada de 30 m. y algunos mosquetones.
En 20 minutos llegamos al collado donde ya se divisa el Urriellu, seguía soplando mucho viento que algunas veces nos hacía perder el equilibrio, un golpe de aire en el descenso y…..uffff.

Nos enganchamos al cable y lo que me temía, un tramo estaba cubierto por la nieve, era un paso complicado de nieve helada de 10 m. de longitud con apenas 30 cm. de anchura, abajo….no había segunda oportunidad. Pasé en cuarta o quinta posición, aseguré lo mejor que pude clavando bota, dejé que la primera oleada de aire pasara y en un segundo, en cuanto calmó pasé.

Quedaban muchos por detrás para pasar, cuando me di cuenta Nano ya estaba pasando y con verdaderas dificultades, su calzado no era el adecuado, apalancaba su rodilla contra la parte superior del paso y eso le podía hacer resbalar, la verdad, si alguien hubiera pisado mal o en ese momento el aire le desnivelaba se iba al vacío. Aguanté la respiración, se me hizo eterno el paso de Nano y cuando lo consiguió le dije a Dani que no pasara nadie más y que asegurásemos con la cuerda y los mosquetones el paso. Lo prepararon entre Dani y Juan Carlos y ya más seguros, pasó el resto del grupo.

El resto del descenso ya solo las complicaciones del desnivel, pero asegurados con el cable de lo único que nos debíamos de preocupar es de no tirar piedras a los que estaban más abajo. Una de ellas, de gran tamaño nos vino directa botando de piedra en piedra hacia Luis y hacia mi y pasando a un metro de distancia a la altura de la cara de Luis.
Ya abajo seguimos por el Jou de los Boches y poco después por el Jou Sin Tierra llegando a comer al refugio del Naranco, llevando hasta ese momento 10 km. pero con mucha altitud acumulada.

El albergue tenía 4 habitaciones de 24 plazas cada una, cogimos media habitación, nos secamos, comimos y dado que era muy pronto, estaba lloviendo y poco había que hacer para matar el tiempo convinimos en seguir 15 km. más hasta Sotres aprovechando así la tarde y dejándonos la mañana del día siguiente para descansar y visitar alguna playa.

La bajada se me hizo muy dura, el tendón rotuliano se me irritó del largo castigo de los grandes peldaños y apenas salir del refugio, lloviendo, con mucha niebla y aire ya iba cojeando y con gran dolor. La bajada se me iba a hacer un infierno y lo que más me preocupaba, podía, si no conseguía recuperarme dar por finalizado mi viaje, pero de momento lo que me debía de preocupar es en lo que me quedaba por delante.
Santi me hizo una reparación de emergencia sujetándome con una cinta tensora la rótula y bajando el último y sufriendo cada paso que daba fui avanzando. Solo descansaba en las pocas subidas que había, pues en posición de subida el tendón no trabajaba, y otras veces descendía de espaldas, que tampoco me dañaba hacerlo y la rótula descansaba.
Llegué al pueblo con 90 minutos de retraso sobre el primero en los 15 km. de infierno, vernos a Oscar y a mi entrar en Sotres era un espectáculo, cojeando y arrastrando la pierna izquierda por el asfalto. No podía dar por terminado el viaje así que aunque no me gustan mucho chutarme porquerías me metí 2 Ibuprofenos intentando evitar la inflamación y con la tranquilidad que me daba tener toda la noche y la mañana para poder recuperar me acosté animado y pendiente de las conversaciones que Luis se traería esa noche con su almohada y de las que se enteraba todo el albergue.
Para mi ha sido la ruta más dura que he hecho andando en mi vida, no por el kilometraje que no era excesivo, solo 25 km. pero si por el desnivel acumulado, 2.250 m. y la lesión, pero allí estaba, bastante optimista pues por lo menos no estaba cansado.

Al día siguiente fuimos a la playa de Andrín donde los amantes del líquido se bañaron, comimos en un chiringuito y recibimos a Manolo que se incorporaba al viaje con fuerzas sin gastar, dándonos tralla y poniéndonos retos, por lo que tuvimos que trucarle la bici para cansarle un poco y sin que se diera cuenta le bloqueamos 3 piñones y le metimos unas pesas de gimnasio en la mochila.

Llegamos a Sotres e iniciamos la subida, antes de iniciar el ascenso había que descender 3 km. con mi rótula era un castigo por lo que yo dije que me dejaran allí para no castigar en la bajada la rodilla y así solo tener que hacer los 9 km. de subida pero entre bromas me dijeron que si no hacía los 3 km. sería apeado de conseguir el reto de completar la semana programada, por lo que decidí salir desde arriba y bajé tranquilo no sin antes mandarles a paseo, ya recuperaría en el ascenso. Subimos todos andando y Manolo con su bicicleta, sus pesas y sus piñones trucados. Llegamos a Áliva donde sumamos otros 9 km. y otros 900 m. de desnivel acumulado.
Al día siguiente nos tocaba la etapa estrella, 80 km. y casi 3.000 m. de desnivel positivo con grandes rampas inciclables y de meter riñones y donde daríamos completamente la vuelta al macizo oriental con cotas desde 200 m. sobre el nivel del mar hasta cerca de los 1.600 m. en cota de Áliva. Llegamos tras 10 km. de ascenso por una carretera de montaña y por una rota pista que nos iba socavando fuerzas al refugio de Ándara, un viejo casetón de madera donde cobramos fuerzas tomando unas barritas. Seguimos luego un largo descenso entre hayas y donde enfrente veíamos la subida a Tresviso con sus grandes zig-zag. Luego un vertiginoso descenso hasta Bejes y……¡a sufrir! delante de nosotros se nos plantó una pared de 2 metros de ancho y desniveles que llegaban hasta el 30%. dos kilómetros y medio por delante hasta llegar al Collado Pelea y que nos dejó exhaustos cuando solo llevábamos apenas 40 km. de ruta y teniendo por delante lo peor.

Desde aquí otro brutal descenso por pistas de cemento que nos dejó en la cota 200 y nuestros frenos quemados, algunos los perdieron del desgaste. Llegamos a Potes y de aquí siempre subiendo alcanzamos Mogrovejo donde comimos un bocadillo y tomamos un respiro antes de acometer nuestros últimos 25 km. con 15 de ellos de un ascenso durísimo, con grandes rampas y sin dar descanso.

Cada uno subió a su ritmo, a mi la rodilla no me molestaba pero el sufrimiento fue grandísimo, solo tocaba empujar bicicleta, mirar al suelo y esperar que eso acabara alguna vez. A las 8 llegamos a Sotres. Anteayer fue la etapa más dura andando de mi vida y esta ha sido la más dura en bici que haya hecho nunca.

Nuevo día, hacemos unos remontes en coche hasta el Collado Pandébano y luego tras 500 m. de subida en bici iniciamos un duro descenso hasta el pueblo de Bulnes y de aquí hasta el inicio de la ruta del Cares en Puente Poncebos. La bajada totalmente inciclable, peligrosa, con grandes losas de piedra empapadas que nos hacía resbalar y caer, totalmente empapados, embarrados y hasta Bulnes de los 4 km. no fui sobre la bici más de 500 m. y el resto bajando grandes peldaños. Los que subían flipaban y uno me dijo ¡que! ¿paseando la bici? Ya en Bulnes era un poco más ciclable pero la caída a la izquierda era de las de que no dan segunda oportunidad, un solo fallo y se acabó. Seguíamos cruzándonos con senderistas que no daban crédito a lo que veían, alguno dijo que estábamos realmente chalados, que un recto allí, y al precipicio. Tras una curva me encontré a Deivid en el suelo y la bicicleta con una de las ruedas girando en el vacío, me recorrió un escalofrío, después del susto del cable días antes y ahora ver a nuestro mejor bajador en el suelo me superaba, así que di una voz a todos y nos bajamos de las bicis, se acabó de jugárnosla y lamentar el viaje de por vida.

Bajamos andando y en Puente Poncebos seguimos otros 8 km. hasta Arenas de Cabrales donde comimos y el pavo del hospedero nos despachó bien despachados con una cuenta de 60 pavos por res que nos destrozó el presupuesto, hasta ese momento contenido y muy bien controlado por Julio y “desde arriba” por Zapatillas que no nos dejaba tomarnos más de 3 vasos de orujo por cabeza. Yo el cuarto me lo bebía a escondidas mientras los demás le entretenían y ya a 4 patas me iba a dormir.

Antes, por eso de sumar km. subimos 4 km. andando de paseín hasta Covadonga pues queríamos llegar a los 8.000 metros de desnivel acumulado aunque fuese yendo de compras.

Aquí la ruta había terminado, por lo que mis zapatillas no daban más de si y decidí que acabaran sus días en Covadonga, bajo el Santuario, que bonito lugar para la muerte de unas zapatillas, así que las mandé a paseo en una papelera y…….¡vaya por dios! Manolo ha tenido una ideita de las suyas.



¡Ignacio recoge tus zapatillas!

¿Qué pasa! ¿Para que?


Mañana antes de hacer el descenso del Sella en canoas nos ponemos el despertador a las 6 de la mañana y nos subimos a los Lagos de Covadonga. Uno que es tonto por estudios y meritación propia y no sabe decir que no pues nada, a rescatar las zapatillas entre los restos de helados de la papelera y la atenta mirada de la tendera y a preparar la ropa de bici otra vez que estaba en la bolsa de la ropa desahuciada.

A la mañana siguiente, los menos desganados emprendimos a las 6 de la mañana el ascenso a Lagos sin más desayuno que las barritas energéticas que todavía nos quedaban y en oscuridad total, con una niebla de flipar y sin iluminación a sufrir 2 horas.

Yo llegué penando como un perro, mi corazón se había puesto ya en “posición avería” y no subía a pesar de los grandes repechos de 135 pulsaciones, me hice la foto de rigor y me bajé que allí no se me había perdido nada.
Total según mis cuentas:

- 150 km. de bici.
- 45 km. andando por uno de los lugares más duros de España.
- Más de 8.000 m. de desnivel positivo acumulado.
- Casi 20.000 calorías quemadas y la satisfacción: prueba superada.

Una mención especial a Oscar, un luchador. Después de verte como estabas el día de la pateada no daba un duro por ti. ¡Mi admiración tío! Y me alegra un montonazo haberte visto disfrutar como lo has hecho, para mi solo por ello ya ha merecido la pena este viaje.

Y para los demás también por supuesto, cada uno ha buscado en estos días una cosa y espero que todos la hayamos encontrado de una forma u otra, disfrutado, y a ninguno os haya defraudado. Pero esta vez Oscar para mí: Se ha salido.

miércoles, 17 de junio de 2009

fotos de la preparación patrolera

Toma de admisión elevada para vadeos y filtro ciclónico para retención de polvo.





Paragolpes trasero AFN con soporte para elevación con gato Hi-lift



Inclinómetro, altímetro y soporte GPS rutas



Ya lo he macarreado jajajaja




Emisora 27 MH.




Mando a distancia de centralita de potencia, interruptor para bajar en campo la antena, control de balonas neumáticas en eje trasero y botón para anulación de ABS y AIRBAG.



Primer comprensor para control de balonas y centralita de potencia.




Segundo compresor para hinchar neumáticos y batería exclusiva para arranque.



Dos baterías, la amarilla para arranque y la roja para resto de usos.



Motor de cabrestante para 4.500 kg.



Muelles +4 mm. amortiguadores Koni Heavy Raid y limatador de extensión de amortiguadores.




Detalle de muelle,amortiguador y limitador de extensión de amortiguador.



miércoles, 10 de junio de 2009

Mi nueva bestia parda





Una buena preparación para no pasar penurias en África.


Equipo Patrol:


-Muelles +4.
-Amortiguadores Koni Heavy Raid.
-Limitador de recorrido de amortiguación.
-Balonas de compensación para carga en tren trasero con compresor.
-Neumáticos Goodrich 285-70-16
-Separadores 60 mm.
-Cabrestante Male Market 4.500 kg.
-Depósito combustible 147 L.
-Paragolpes delantero ARB con soportes para Hi-lift.
-Paragolpes trasero AFN con soportes para Hi-lift.
-Defensa.
-Taloneras.
-Snorkel ARB con filtro ciclónico.
-Protección de bajos, cubrebarras, dirección diferencial y transfer.
-Iluminación extra.
-Protector acrílico de faros.
-Compresor para neumáticos.
-Planchas y soporte en rueda trasera.
-Desconectador de ABS y de AIRBAG.
-Desconectador antena.
-Desconectador cortacorrientes.
-Barras techo con soporte para cofre-pala-5 jerrican-Hilift.
-Vaciador de Jerricans desde el techo.
-Doble batería con conectador de emergencia.
-2 Tomas para 24 V para ordenador y para otros usos.
-Soportes para sujeción de bultos en maletero.
-Nevera-congelador 50 l.
-Estructura de moqueta para cajones.
-Manos libres y conector Ipod y otros.
-Centralita de potencia +25 CV.
-2 Emisoras 27 Mz y 2 M.
-GPS Garmin 276.
-Clinómetro
-Muñeca hinchable de acompañamiento y para carril BusVao

sábado, 6 de junio de 2009

Preparando la ruta ciclista a Picos

El personal anda muy asustado con la acumulación de metros de desnivel que tenemos que chuparnos en Picos y algunos ya hemos empezado a hacer los deberes.

Oscar que le gusta llegar en forma a sus objetivos nos propone para hoy una ruta de subir, subir y más subir.

Parece que la salida del jueves tarde ha dejado agotados a los demás y solo nos juntamos 4 para este día de suma de metros.

Quedamos en la Pedriza sobre la cota 800 y decidimos subir a la Nava que andará por la 1.900. Una subida continua pero muy cómoda (aquí pongo el gráfico que me ha salido, con 1.200 m. de desnivel acumulado en 21 km. con otros 20 de bajada)


Nos adelantamos Charlyk y yo y detrás más tranquilos suben Nano y Oscar. En el desvío de la Nava por el km. 14 decidimos seguir subiendo en previsión que los dos que vienen detrás adivinen nuestras intenciones y sigan ascendiendo.

Yo llego arriba ya justito, llevo ya esta semana bastantes km. acumulados, Charlyk que anda más fuerte 2 km. antes de coronar le digo que se adelante. Al llegar arriba un lugar de vistas impresionantes pero jodidas por las 4 torres que le ha dado por hacer en Madrid a algún megalónamo yankirizado se acaba la pista, por lo que miras, te extasias y te bajas.

Al bajar nos encontramos a Oscar, nos pide que esperemos a que él corone, ya que se ha currado la subida no quiere quedarse a 1 km. de hacerse la foto en lo alto de la Nava por lo que Charlyk sale en busca de Nano que ha decidido no subir.......situación del momento: salimos 4 y estamos uno subiendo arriba, yo esperando a que lo haga, Nano abajo y Charlyk buscándole, ¡cojonudo! Una rutita la mar de organizada, es lo bueno de que no sean multitudinarias, que todos vamos agrupaditos, sin esperas, sin pérdidas con todo controlado y sin incidencias.

Bueno, se ha cumplido el objetivo, empieza nuestra preparación para la petada de Picos de Europa. Tenemos 9.000 metros para ascender, hoy han salido 1.200 de subida tendida y estoy hecho un cascajo, de puta madre jajaja.

En Picos morimos, fijo que morimos pero sarna con gusto no pica.

jueves, 4 de junio de 2009

4ª Ruta en TT por Picos de Europa

“Brutal, repito atroz”


17 de agosto 1.999

Empezamos La ruta en La Robla, un pueblo minero que es donde teníamos la primera reserva, allí nos encontramos con el resto del grupo.
Seguimos ya todos en caravana y cuando llegamos al pueblo buscamos nuestro Hostal, El Ordóñez de Celis. Cuando dejamos el equipaje nos acercamos a un restaurante que nos habían indicado en un complejo deportivo, pues en el hostal no tenían comida para todos los que éramos. El complejo estaba cerrado por lo que en un patio grande del hostal, donde teníamos aparcados los coches, montamos el chiringuito con nuestras viandas y algo de apoyo de la oronda y bien nutrida hospedera.

Entre orujos como es de rigor nos fuimos a gatas a dormir.

18 de agosto
Salimos camino de nuestra primera pista, que poco a poco nos iría metiendo en el corazón de Asturias.
Comimos en el monte, donde tuvimos que montar unas haimas para protegernos del sol. Después bajamos al pueblo que nos dejaría en la carretera. Antes de llegar a ésta, nos topamos con un puentecito con muy poca altura. Solo pudieron pasar El lada, Los Sanchis y los Torrentes, los demás como llevábamos cofres no nos era posible pasar así que buscamos un paisa de la zona que nos llevase por algún camino hasta la carretera. Por unos caminos muy cerrados, nos fue guiando, pasamos delante de la iglesia prerrománica de Santa Cristina de Lena, que es muy venerada por los amantes de los pedruscos.
Nada más pasarla, Chema tuvo un percance y una de las ruedas del Terrano se salió de la pista y cayó en un cortado. El coche tenía una inclinación lateral muy peligrosa, por lo que tuvimos que contrapesarlo entre varios mientras otros lo afianzaban con eslingas a los robles del otro lado del camino.
Luego tirando de cabestrante, lo fuimos devolviendo al camino.
Los demás se habían ido ya hacia el pueblo al Carrefour a comprar una tienda de campaña para Rafa y Pepa que se la habían dejado en Madrid, más tarde, a suregreso, la cambiarían en el Carrefour de Madrid por 2 pollos, lechugas y la compra d ela semana.

Nos juntamos en el hotel de Granda. No tuvimos mucha suerte con él. Estaba tras una gasolinera, lo que en Asturias es una incorrección de bulto, pero no siempre podemos tener suerte con las reservas.

Chema me estuvo ayudando a arreglar las válvulas de mis amortiguadores y después nos fuimos a acabar la tarde al bar del hotel. Después nos alcoholizamos y nos acostamos.

19 de agosto

Salimos camino de nuestra próxima ruta. No tiene mucho que contar.
Bueno contaré la verdad. No tengo ni idea de que hicimos, ni donde comimos, ni si pinchamos o volcamos.
Cuando la terminamos, en Villaviciosa, teníamos para los que nos habíamos quedado con hambre de pistas una segunda ruta y para los que ya estaban cansados, podían irse al camping Costa Verde en Colunga e ir montando el campamento.
Nos fuimos todos de ruta. Entramos en un riachuelo con grandes escalones y piedras y después de un par de kilómetros de técnica conducción seguimos un rato, hasta un punto donde un árbol cortaba la pista y que ya un año intentamos apartarlo y con 4 cabestrantes no hubo manera, por lo que nos dimos la vuelta y nos fuimos al camping.
Llegamos y como éramos muchos, nos habían reservado un espacio en el campo de fútbol, lo cual nos vino muy bien porque así nos apartamos de todo el chaboleo, que por estas fechas estaba a tope.
Montamos la ristra acostumbrada de mesas y sillas y cenamos y bebimos hasta la hora de dormir.

20 de agosto

Teníamos día libre. Un grupo nos fuimos de ruta, los cultos a ver monumentos, Los Torrentes a conocer los lagos de Enol y de la Ercina y el Santuario de la Virgen de Covadonga y los niños se quedaron en el camping y se acercaron a la playa que estaba al lado.
Habíamos quedado en Tazones con Antonio, Cuchica, Ringo y su mujer para ventilarnos una mariscada.
Tazones es un pequeño pueblecito de pescadores. Aquí Carlos V, cuando venía de sus jolgorios navales, tomó tierra por primera vez en la península. También son curiosas en este pueblecito las huellas de dinosaurios que han quedado marcadas en la roca. Y ya menos histórico pero también original, la casa que un menda se ha forrado de chirlas.
Comimos en uno de los numerosos garitos que hay en el pueblo y como era de esperar, nos pusimos ciegos a pelar.
Después de comer quedamos con Antonio, Ringo y respectivas –queda puntito machista pero me aburro de estar poniendo todos los nombres continuamente- en que luego nos visitarían en el camping para cenar todos juntos.
Al anochecer nos volvimos a juntar todos con nuestros invitados, que como antes lo habían sido por nosotros en Tazones, se sintieron obligados y nos atiborraron de fiambre Asturiano, quesos de la zona y dos cajones de sidra, uno para desperdiciarlo mientras escanciábamos y otro que ingerimos.
Antes de las doce, que cerraban el paso para los vehículos en el camping nos despedimos y se marcharon. Comenzó a chispear, mala cosa para mí, que últimamente soy hostigado para dormir al raso, pues la familia va aumentando de tamaño y ya no cabemos en la tienda.
Con mi carné de apátrida en la cartera, me guarecí bajo una mesa y allí pasé la húmeda noche con un chorrillo de agua que me entraba por el agujero de la sombrilla..

21 de agosto


Al día siguiente empapado, tomé la decisión de jubilar mi vieja tienda canadiense por otra de las de nueva ola que las llaman de igloo.

Secamos todas las tiendas antes de emprender la salida hacia los Picos. Haciendo tiempo dimos un paseo por el camping, donde debajo de un montón de tiendas, nos encontramos acampados a Ángel y su familia, el de los Ruteros. Con cuidado para no pisar a nadie, nos acercamos y charlamos un rato sobre nuestras vidas. Después nos pusimos en marcha. Nos íbamos a nuestro Santuario, Los Picos de Europa.

Hicimos un enlace por carretera y en Arenas de Cabrales nos desviamos a la garganta del Cares. Luego en la carreterilla que a la izquierda lleva a Sotres, vimos la boca del polémico túnel que han hecho para poder llegar al pueblo de Bulnes, único pueblo de la geografía española que aún está incomunicado y que únicamente se puede llegar a él en mula o andando una hora y media.
Ahora este túnel, por medio de un funicular, comunicará a sus 20 o 30 vecinos con el resto del mundo.

La polémica radica en si el funicular va a ser de uso exclusivo de los habitantes de Bulnes o si por el contrario se abre al público en general con el correspondiente impacto ambiental que tal medida conllevaría. Se baraja una tercera opción que es la de limitar el número de visitantes diarios.
Entre reunión y reunión para tomar la decisión, se les ha acabado el dinero y el túnel está terminado pero les faltan 700 kilos para montar el funicular.

Cogimos la carretera de Sotres y de ahí nos dirigimos a la pista del Jito de Escarandi. Allí estuvimos parados una hora, pues nos cruzamos con una furgoneta y como no había manera de pasar y el chaval estaba asustadísimo de ver donde se había metido, le ayudamos a dar la vuelta. Después de lo complicadísimo de la tarea seguimos hasta Bejes y en la pradera del año pasado, comimos y en el bar del pueblo nos tomamos unos cafés y unos helados y subimos otra vez para hacer la pista, esta vez por el Macandiú.

La hicimos como siempre, unos andando por el temblor de ver la caida y otros en coche y tras descansar un rato en el Casetón de Ándara salimos hacia el Refugio de Áliva, donde haríamos noche.

Cenamos y comentamos el plan del día siguiente, que al ser día libre ofrecía varias alternativas.

22 de agosto

Hicimos varios grupos, uno formado por Chelo, Esparteros, Marisa y los niños se dirigieron al teleférico, que tomarían para bajar a Fuente Dé y allí montar a caballo. Consuelo y los Rafas se pusieron mirando al norte y comenzaron a andar hacia Tresviso, unos doce o catorce kilómetros, donde teníamos reservada mesa a las tres. Hernán y familia se quedaron en el refugio y el resto nos encaminamos a hacer la subida a pata hasta el refugio de la Cabaña Verónica.

Llegamos agotados y ahí estaba el hijo del guarda del refugio que sus vacaciones las dedica a poner unos montones de nieve sacada de los neveros que incluso en esta época del año aún quedan en los Picos y en ellos coloca a enfriar refrescos. También vende gorras para el sol y crema solar, todo a precio de timo.

Charlamos con él y nos comentó que su padre se sube desde el teleférico a la chepa la botella de butano con la que se calienta la comida en el refugio. Viendo la agotadora senda que asciende hasta la madriguera, se te queda la cara de pasmo de escucharle.

También nos contó como los mozos de Espinama se subieron a los lomos el refugio. Algo que él definió perfectamente con una frase que hoy todavía utilizamos, el sufrimiento de la misión.
¡Brutal, repito atroz!

Era tarde, no nos daba tiempo a subir hasta los horcados rojos a contemplar el Urriellu, por lo que iniciamos el descenso a paso ligero hasta el refugio de Áliva.
Cuando llegamos, yo me adelanté a Tresviso para ir cogiendo el sitio en el restaurante, no fuese que llegásemos tarde y se lo diesen a otros.
Ya a un par de kilómetros de Tresviso me encontré a Los Rafas y Consuelo, les recogí y juntos nos fuimos al restaurante.

Desde este pueblo sale otra de las conocidas rutas de los Picos de Europa. La subida de Sotres, que en un empinadísimo zigzag, va ganando los 800 metros de desnivel desde la central eléctrica de Urdón, en el Cares. Tres horas y media de dura subida.
Este pueblecito que perteneciendo a Cantabria solo cuenta desde esta comunidad con este acceso, es utilizado por el cartero del pueblo para llevar el correo. Pues la otra entrada a él, la reciente carretera por la que nosotros hemos accedido, pertenece a Asturias.
Ya comidos, nos volvimos al refugio a asearnos pues por la noche teníamos reserva en el restaurante el Balcón, en Potes. Al anochecer por la pista de Mogroviejo alcanzamos Potes.
Después de cenar, optamos por subir nuevamente al refugio por la pista de Espinama. Llegamos tarde, charlamos un rato y nos fuimos a dormir.

23 de agosto

Empezaba nuestra ruta a tocar a su fin. Como siempre, Áliva huele a regreso.

Bajamos por Pembes a la carretera y en Cosgaya subimos al puerto de San Glorio. Luego, llegamos a Ledantes. Aquí teníamos que subir a la otra vertiente que nos llevaría por el Carrión hasta Castilla León. Paramos a tomar el almuerzo y charlando con un chaval de la zona, nos informa que la pista está cerrada y vigilada por el Seprona, al parecer queda una osa viva en los Picos y ahora está en celo. ¡Joder con la osa que delicada! Como nos jugábamos 50.000 púas por res de sanción, debatimos nuestro futuro en un consejo de desesperados y decidimos intentar llegar al Carrión por la pista que sube desde Caloca. Al llegar, un forestal con el ímpetu que proporciona un uniforme, nos da el alto y nos pregunta que a donde nos dirigimos, se lo explicamos y nos dice que por ahí también está cortado, ¡vamos que la osa está en todo Asturias, Cantabria y León! Nosotros, que entendemos de osas, decidimos visitar sus parajes y si podíamos, ayudarla en la busca del oso, ¿Habrá oso?, Como no haya oso mal asunto para la osa.

Le decimos al forestal que no vamos a subir hacia el Carrión, que solo vamos a buscar una explanada para comer. Nos deja pasar y nos vamos al Carrión donde el forestal se apuntó a las viandas que íbamos a zamparnos.

Llegamos y comimos allí, tras una roca, la única roca. Agazapados para que el sol no nos pillara, echamos un par de horas y luego por el Carrión, silenciosamente, nosotros también respetamos a la osa que amablemente nos ha invitado a visitar su provincia, alcanzamos San Salvador de Cantamuda el mismo sitio del año pasado.


En el hotel nos acoplamos en las habitaciones y ayudamos a montar a los Torrentes la tienda en el camping, pues no cabíamos todos en el hotel y se ofrecieron ellos para chabolear. Al día siguiente vuelta.