-No te preguntes si eres feliz, pregúntate si haces felices a quienes te rodean.

martes, 27 de junio de 2017

Los grandes Raids

LOS GRANDES RAID

¡¡¡RAAAAAIID!!!

TÉCNICAS DE CONDUCCIÓN SUPERVIVENCIA Y ORIENTACIÓN CON UN PELÍN DE ORUJO PELEÓN


·          Preparativos del viaje y sus trayectorias.
·          El vehículo y su acondicionamiento estatutario.
·          Avituallamiento, alimentación y condescendencia.
·          Normas básicas de comportamiento humano.
·          Actividades y elocuencias durante la travesía.
·          El avance del vehículo y sus circunstancias.
·          Técnicas de desatasco y reparaciones básicas.
·          Orientación, triangulaciones y puntos de encuentro.
·          El uso del GPS, el sextante y el teodolito.
·          Supervivencia y sus patologías y paradojas.
·          Nociones básicas de climatología temporal.
·          Primero auxilios y técnicas básicas de reanimación
·          Conceptos generales y limitativos.
·          El regreso y comentarios finales. 


                    El autor

 Introducción

En sucesivos capítulos que expondré como el que no quiere la cosa lo que Dios me dé a entender acometeré diversas técnicas de supervivencia que la vida me ha enseñado o que yo me he inventado, así, sin más. Bien definida la Aventura como “viaje con final incierto”, se agradece tener un referente, incluso como el presente estúpido, con el fin de poder optar entre realizar alguna burrada propiamente dicha, o mejor darse un paseo por el Retiro a la sombra de los tilos y echar de comer a las palomas.
Esta guía no pretende suplir las innumerables publicaciones editadas hasta la fecha, sino ser un complemento de ellas. Los principios acreditados del presente manual, así como su contenido, no deben vincularse en modo alguno a la situación circundante y mucho menos a sus predisposiciones o distrofisollas propias o extrañas.
Tan solo se pretende dar una noción muy general al viajero de las tendencias temporales que en todo momento hay que promulgar con el simple fin de que la expedición siempre siga unos criterios básicos de desarrollo y continuidad, así como de recreatividad sin par. O impar, esto es intrascendente, o intrascendenta, como diría nuestro amigo Pedro.
Solo partiendo de estas premisas se podrá regresar satisfecho del deber cumplido y se podrán acometer nuevos viajes con una mínima garantía de agnosión y compulselia.
La guía queda dividida en varios capítulos que tratarán de resolver los principales problemas que pueden surgir, así como su solución en un viaje de estas características. Pero finalmente, serán los propios viajeros los que de una manera u otra deberán, aportando su experiencia, imaginación y espíritu de equipo dar feliz término a la empresa acometida.
Para terminar, advertir que lo aquí expuesto es fruto de las experiencias acumuladas por el autor en diferentes partes de la geografía marbellí y magrebí y por tanto queda sujeta a cambios causados por la climatología o fluctuaciones del combustible, así como incidencias sociales en los países visitados, bien sea por su situación geográfica, política o flatulenta.
Con la esperanza de llenar ese hueco que otras publicaciones dejan sobre esta temática por considerarla totalmente estúpida como realmente es y el propósito de contestar todas esas preguntas que los iniciados siempre se plantean como:
¿Hacia donde debo de ir?
¿Es necesario estar en forma?
¿El norte siempre está arriba?
¿Cómo debo actuar si se termina el alimento?
¿Es lo mismo una meseta que una colina?
¿Quién tiene prioridad en una rotonda oblonga?
¿Si me caduca el pasaporte puedo comer gratis?
Solo con este fin, ha nacido esta guía.
Próximo capítulo: Preparativos del viaje y trayectorias”.

Primera entrega LOS GRANDES RAIDS

Primera entrega en tirada nacional de 12 ejemplares

LOS GRANDES RAIDS

1.-Preparativos del viaje y trayectorias.
Grajo de Erg Chebbí en labores de apareamiento
El viaje no empieza arrancando el coche así, sin más y ya está. ¡Qué va, que va! El viaje comienza tirado en un sillón, dándole forma a ese sueño que tanto tiempo llevamos planificando y que por unos motivos u otros no llega el momento de emprenderlo. ¡Ahora sí es posible!   

Una vez decidido el destino, lo primero de lo que nos debemos ocupar es saber adónde vamos a ir y si vamos a acometerlo solos, o por el contrario lo vamos a realizar en solitario.

Cuando por fin hemos decidido hacerlo en grupo, por eso de no ser multitud, hay que formar éste de una forma homogénea para que no todos pensemos lo mismo. Cuando más heterogéneo sea el grupo de amigos que lo formen y peor se lleven, menos discrepancias habrá.

La primera reunión se puede realizar en un restaurante o casa de comidas propiamente, donde en una primera toma de contacto regada con un buen vino se pueden marcar las pautas que deben tenerse en cuenta.

Primero el destino. No es lo mismo preparar un viaje al continente africano que cruzar el estrecho y desembarcar en África. Estos últimos conllevan una serie de preparativos que ni mucho menos son comparables al primer destino, bastante más europeo y al uso.

Acordado ya el lugar, la siguiente misión es el reparto de tareas que cada miembro va a acometer.

Mientras unos se pueden encargar de los alimentos, otros pueden hacerlo de la comida. Con lo que quedaría para un tercer grupo el acopio de la intendencia como bebida, comida, avituallamiento y un cuarto se podría encargar de la obstetricia y diferentes formas de parto, eso allá cada cual.

Si queda alguien libre se puede encargar del trayecto, aunque esto no es necesario y si no se dispone de tiempo o personal es una cuestión menor, pues ya lo dijo Oncónides, “Todos los caminos llevan a Roma y por peaje más”. 

Repartidas las tareas se pueden preparar sub-reuniones entre los sub-grupos para sub-inspeccionar y zanjar la cuestión y matices más intrascendentes como si hay viaje o qué.

El grupo encargado de la comida puede ir a una de las grandes superficies y comprar lo necesario, mientras que los encargados de la alimentación lo pueden hacer en algún centro comercial.

Conviene tener en cuenta que los artículos perecederos se pueden adquirir meses antes, no así los enlatados que deben ser comprados a ser posible en el día con el fin de que ocupen la parte superior de los contenedores preparados al efecto y así no aplastar los perecederos que siempre deberán ir ubicados en la parte más baja del vehículo.

Como norma general, galletas, bollería, pan integral, alcaparras, huevos etc. en la parte inferior.

Latas, botijos, porrones, contrapesos, bebidas en envase de cristal, etc.  Parte superior. Así será la única forma de poder disponer en perfectas condiciones de nuestros alimentos en el momento de ser consumidos.

Todo lo que haya caducado se puede echar sin problemas al maletero, alguien se lo comerá.

Pasemos ahora a la comisión encargada de la trayectoria.

Estos deben situarse sentados cómodamente el uno frente al otro, así siempre se cubrirá cualquier ángulo muerto en el estudio cartográfico del recorrido.

Si se dispone de mapas, que como ya hemos comentado anteriormente no son necesarios aunque si convenientes, se despliegan y se miran. Una vez vistos se pliegan y se trasladan las coordenadas bien ordenadas.

Esto labor no tiene que llevar mucho tiempo. Una norma muy aconsejable es mirarlos solo hasta que pensemos que lo tenemos claro. Después lo mejor es improvisar.

Para trasladar las coordenadas de la trayectoria se hace de arriba a abajo si nuestro destino es el sur, aunque sobre esto ya hablaremos en capítulos posteriores.

Bien, tenemos los alimentos, tenemos el recorrido, solo nos falta saber qué día vamos a partir. Para este asunto se nombrará una comisión que decida por todos los demás, por ejemplo si el grupo expedicionario está formado, pongamos por setecientas personas, lo ideal es que se elija a seiscientas setenta y cinco, que son las que de común acuerdo pondrán fecha al evento en nombre de todos. Con eso se evitan las grandes aglomeraciones que supondrían cifras superiores a seis o siete personas que tantos trastornos acarrearían.

Pero es posible que el grupo no sea tan numeroso, por ejemplo que el viaje lo vayan a realizar veinte personas (es un ejemplo, pueden ser más). Esto ya es otro cantar, aquí cuantos más se junten para decidir fechas mejor. Por lo que se recomiendan dos personas, a lo sumo un par.

Ya está nuestro viaje preparado. Sabemos que vamos a algún sitio, entre veinte y setecientas personas y lo más importante, sabemos la fecha.

Solo nos queda esperar y soñar. 



Siguiente entrega: 
El Vehículo y su acondicionamiento estatutario

Segunda entrega LOS GRANDES RAIDS

Segunda entrega en tirada nacional de 12 ejemplares

LOS GRANDES RAIDS

El Vehículo y su acondicionamiento estatutario

                                    Automóvil o vehículo, A la derecha dromedario.
No es posible realizar ningún raid en vehículo si no se dispone de automóvil, ya sea de uno mismo o comprado. De aquí su gran importancia para el buen desarrollo del viaje. Por este motivo vamos a dedicar las siguientes páginas a nuestro automóvil, dado que nuestros planes precisan de él, a diferencia de los que se realizan en coche y que, aunque respetables, no son objeto de nuestra atención.

Hay muchos modelos en el mercado pero los más apropiados son los que disponen de tracción propia, ya sea a las cuatro ruedas o sobre los dos ejes.

Los hay de dos tipos, automáticos o manuales. Sobre los primeros poco nos extenderemos dado que solo es necesario dispongan de volante y asiento.

Los manuales son más complejos y es primordial realizarle una exhaustiva revisión antes de emprender la marcha en alguna tienda de ultramarinos.

Son puntos vitales, el depósito de combustible, que deberán de comprobar en un taller autorizado que disponga de gasóleo suficiente como para ponerse en marcha.

Tampoco se deben descuidar los neumáticos, debiéndose verificar al partir que están situados en sus correspondientes lugares, esto evitará rumorosidad y vibraciones innecesarias que pueden dar al traste con el viaje en unos cientos de kilómetros, con el malestar que eso conlleva.

Las presiones deben ser inspeccionadas, y si alguno careciese de aire convendría subirlo de presión. Cualquier estación de servicio dispone de cachiperres aptos para esta función. Tan solo decir que el aire debe de entrar por el pitorro al que antes es necesario quitarle el taponcito decorativo que evita que se mezcle el oxígeno con el CO2.


                                  Pastores nómadas. Benidorm.  

Repasemos ahora las partes más importantes de nuestro vehículo.

            -Amortiguadores

Son los encargados de la tracción, normalmente son cuatro aunque lo más importante es que sumen un número impar. Sin ellos el vehículo no pistoneará lo suficiente como para que la marcha sea elegante con lo que repercute directamente sobre el cigüeñal y hará pum.

            -Cigüeñal

Es la parte del habitáculo que distribuye la frenada a los cuatro asientos motrices y encargada de traer cochecitos al mundo. Funciona en paralelo y solidariamente con los piñones traseros y juntos proporcionan la inercia suficiente para que el autoblocante no actúe si no es estrictamente necesario. Esto es, si en el sentido de marcha el vehículo tiende a subvirar.


            -Neumáticos

Aquí nos vamos a detener a estudiar los códigos que utilizan para las sobrecargas y las orflallas.

Estos códigos son un conjunto de números y cifras que si no te fijas no dicen nada, pero son de gran importancia.

Vayamos a un ejemplo práctico.

Supongamos que nuestro vehículo lleva calzados unos neumáticos que en sus flancos marcan las cifras 694-123-J-7.124

La primera cifra –694- corresponde al índice de carga. Unas simples operaciones nos indicarán el peso que podemos cargar.

Para ello con una simple suma restamos 694 de 81.512 lo que nos arroja un resultado de 2.584.312. Esta última cifra es el código americano. Para trasladarlo al soviético debemos sacarle la raíz cúbica y le restamos 0, resultando el número de kilos que es capaz de soportar cada rueda aparte del peso propio del vehículo. En este caso concreto sería 2 Kilos. Para comprobar que la operación se ha realizado correctamente hay que verificar que dé un número impar.

Bien, ya tenemos los kilos totales que el vehículo es capaz de soportar. En este caso restamos 2 Kilos por cuatro ruedas y nos da 32 Kilos.

Sigamos con la siguiente cifra –123- esta palabra es de adorno y no aporta mucho, por lo que ya no digo más.

Continuemos con la tercera cifra, en este caso una -J-. Éste número nos da el coeficiente de velocidad en relación con el peso del equipaje, por lo que lo debemos de multiplicar por el primer resultado, es decir, “66” por “J” y el producto son las maletas que podemos llevar.

Terminamos con la última palabra “7.124” Esto no es ni más ni menos que la velocidad que podemos llevar y que en este caso concreto sería de 6 Km./hora.

Conviene recordar que estas cifras van en consonancia con la presión de los neumáticos que debe ser siempre la correcta. En conducción todoterreno ya la explicaremos en capítulo aparte, pero en autopista –primera parte de nuestro viaje- no conviene que sea inferior a 46.

Las otras cifras que forman el flanco son indicativas del bienestar. Por ejemplo, si nuestro vehículo tiene las cifras: 

DUNLOP son las que usa la familia Sánchez-Vicario en sus salidas.

GOODYEAR indican que este año es propicio para viajar o si por el contrario pone

GOODRICH nos sugiere que debemos dejar de comer inmediatamente.

BRIDGESTONE quiere decir que hace buen tiempo

CONTINENTAL suele ser utilizada para viajes sin salir de la capital de provincia

MICHELÍN es la marca nacional de GOODRICH

HANKOOK como su nombre indica es italiana y presagia tempestad.

            -Volante

Realmente vital esta pieza. De pequeño tamaño pero importancia inaudita. Sin volante no seremos capaces de aplicar la primera parte de este libro, esto es, la trayectoria, con lo que habríamos trabajado en balde en nuestras planificaciones del viaje.

Los automóviles más modernos llevan incorporado a esta pieza el sistema de gestión total, denominado ABS que en consonancia con el SRS y con el VHF facilitan la marcha y no digamos el confort.

            -Frenos

Aunque de menos importancia que el cenicero, también cumplen su función. Son los encargados de evitar que el vehículo corra que se les pele. De hecho se puede hacer una prueba que demuestra su importancia.

Con el vehículo totalmente inmovilizado, intentemos ponerlo en marcha pisando el freno que es el pedal que está más a la izquierda según se mira desde atrás. Comprobaremos inmediatamente que el vehículo no se mueve. Esto es debido a que no hemos metido la llave de contacto.

Hagámoslo ahora.

Arranquemos, pisemos el pedal de freno –el de la izquierda- y aceleremos ¿Qué ocurre? El vehículo no se mueve. El freno está en pleno funcionamiento. Como simple test comprobaremos que si las vistas son las mismas que antes de la prueba, los frenos han actuado con plena eficacia.                                                                                                            

            -Maletero

Destinado a transmitir toda la inercia del cigüeñal y del SPQ a los neumáticos. Sin maletero no es probable que el coche gire.


            -Bloqueos

 Dependiendo del modelo pueden ser uno, dos o tres y en algunos casos dos. En conducción todoterreno se utilizan para asegurar las puertas si son dos y en caso de contar con un tercero será el encargado de bloquear la portilla del combustible.

Cuando la rueda exterior derecha derrapa, actúa el bloqueo del diferencial central que inmediatamente y en cuestión de minutos manda toda la potencia a la rueda que patina consiguiendo que patine más. Si así no logramos salirnos de la carretera es el momento de actuar sobre el bloqueo trasero con lo que se convierte este eje en solidario con la rueda intermitente izquierda evitando así mantener la trayectoria. A continuación llamamos al seguro y damos el parte correspondiente.


            -Manivela de las ventanillas

Suele funcionar en movimientos giratorios, esto es, circulares. Suelen ir acompañados de una asilla con forma de tronco de cono por el que se ase la asilla y eleva los habitáculos. Es posible que las ventanillas se bajen solas y la asilla no cumpla su función. Esto no es de difícil solución. Se coge un atornillador y se incrusta con decisión en la ranura que hay entre la chapa y la ventanilla. Hay modelos que ya salen de serie con este atornillador, como son el SEAT 124 o el incombustible SEAT 600.


En cuanto al acondicionamiento del equipaje, conviene siempre hacerlo antes de salir de viaje. Se puede hacer a la vuelta pero la experiencia indica que no se pierde nada si se hacen las cosas a tiempo.

Una vez reunido el grupo que compone la expedición, se apilan los alimentos, ropa de cama, herramientas, sacos de dormir –si se va a dormir en tienda de campaña no son necesarios- y demás bultos y se echa a piedra, papel o tijera quien se lleva cada cosa.

Normalmente el coche que va a abrir ruta se lleva los útiles de dormir, de esta forma nada más llegar, mientras espera a los demás, monta el campamento.

Los coches centrales de la caravana deben llevar la bebida, NUNCA el último. Éste solo ha de llevar la comida y el equipaje de los demás. Así, si hubiese un accidente el coche que lleva el alimento puede estar atento y frenar a tiempo para que no se joda el viaje. 
  
Próxima entrega: Avituallamiento, Alimentación y condescendencia

Tercera entrega. Los grande Raids

            Avituallamiento
En este apartado vamos a tratar sobre todo lo necesario para la expedición, bien sea ropa, tornillería, iluminación, microondas, bolígrafos, colchonetas de inflar y por tanto infladores, sombrillas, botiquín, crema solar del 243, gomas del pelo, cubos y palas, fundas de bocadillo, gatos, arneses, grilletes, grillados, eslingas, palanganas, lavadora y los coches con más capacidad de carga, llaveros, aguja de ganchillo, plastelina, crecepelos y algún polvorón o yoyó. Mantecados no, nunca. Y menos aún si está usted embarazado.
Material de desatasco

                                            Alimentación
Una vez adquiridos o sustraídos los alimentos que vamos a llevar al viaje y acomodados estos en nuestros maleteros, el siguiente paso es pensar que comida vamos a llevar.


-Alimentos de alta nutrición.
-Alimentos de mantenimiento.
-Alimentos perecederos y calcáreos.
-chucherías.
-Bebida.

                     -Alimentos de alta nutrición. 
         -Sopa de ajo.
-Puerros.
- Salsa tártara.
- Empanadillas de bonito.
- Sandía (poca, produce ardor). 

     -Alimentos de mantenimiento
-Fabada asturiana de Asturias
-Cocido madrileño
-Cordero lechal
-Jamón serrano
-Queso de cantimpalos   
  -Alimentos perecederos y calcáreos
-Anchoas enlatadas (en las etapas desérticas no mezclarlas con sal).
-Gazpacho. (con sus tropezoncillos, excepto pimiento,
cebolla y tomate)
-Sopa con ondas.
-Anís del Mono.
-Atún. 

                    -Chucherías
 -Leche de burra.
 -Jalea real.
 -Regaliz rojo y negro.
             -Chicle Bazooka o Dunkin.
             -Chirimoyas.
             -Palulú.
                 Bebida
            -Orujo.
-Aguardiente.
-Vino tinto.
-Si hay sitio y de forma opcional se puede llevar agua a razón de 8 litros persona/día para las etapas de montaña, sin embargo no será necesaria en etapas del desierto, pues se encuentra en cualquier lado. No viene mal no obstante echarse un zahorí al asiento trasero por si la cosa se complica. 

       Condescendencia
       Sobre la condescendencia hemos hablado en el capítulo anterior muy someramente por lo que ahora vamos a dedicarle a este importante tema las siguientes páginas y tratarlo más extensamente.
Próxima entrega:Normas básicas de comportamiento humano

Cuarta Entrega los Grandes Raids



Normas básicas de comportamiento humano
Humanoide hallado en el interior de una grieta en las proximidades de Tissemoumine
En los lugares que visitemos encontraremos distintas formas, costumbres e idiosincrasias. Debemos ser corteses con sus moradores, respetar sus costumbres y mostrar interés por sus hábitos.
Si visitamos alguna ciudad marroquí en verano debemos evitar en la medida de lo posible el ir abrigados, por lo que un simple bikini en las mujeres será suficiente.
No se debe dar imagen de opulencia por lo que se debe de ir con el menor vestuario posible. Siempre se agradecerá que esos signos de riqueza tan característicos de los países occidentales no entren en conflicto con las costumbres más sencillas de los habitantes de los países africanos. Por lo tanto y como norma general, cuanta menos ropa mejor. 
En cuanto a la forma de comportarse, el simple sentido común es suficiente. Pongamos por ejemplo que estamos en un lugar multitudinario y queremos hacer una fotografía, bien, pues no la hacemos. Vayamos ahora al caso contrario, nos encontramos en una plaza atestada de gente, vemos un encantador de serpientes al que deseamos fotografiar. Antes de nada, se le pide permiso. Este accederá gustoso si se le compensa con unas monedas. Bastarán cuatrocientos o quinientos mil dirham, al cambio ahora es sencillo desde la instauración del euro en nuestro país. Se dividen los dirham entre seis mil setecientos cuatro con tres centésimas y nos da la cantidad a abonar.
Nunca debemos rechazar el té. Los marroquíes siempre sellan sus tratos invitándote a té. Te lo ofrecerán tres veces, no deberás rechazar ninguno. Tampoco debes transmitir la sensación de tener prisa, por lo que es muy recomendable, pedirle que te traiga los tres tes juntos, bebérselos de un trago y advertir que tienes que irte inmediatamente. Ellos lo agradecerán y te invitarán a ir a su casa donde su sentido de la hospitalidad les obligará a darte todo lo que posean.
En las playas conviene ir tapado de arriba abajo. No obstante te puedes quitar los guantes.
Nunca saludes o te dirijas a un musulmán con las gafas puestas, es de muy mala educación.
Para saludarles les tenderás la mano al estilo occidental e inmediatamente la llevarás a tu corazón en señal de hermandad.
Si tienes jamón conviene que no lo saques, pues como es sabido, no es de su gusto y les puedes poner en un compromiso. Igualmente con la bebida.
Los musulmanes son hospitalarios por naturaleza, no se debe abusar de esa generosidad, todo lo contrario, se debe de mostrar reciprocidad.
Si te quieres echar un cigarrito, antes les debes ofrecer a ellos y solicitar de su permiso sobre la conveniencia del acto. Si tiene algún inconveniente bastará con que te lo enciendas antes.
Al Berebere le gusta mostrar a su familia y ofrecer su casa por lo que siempre mostrarás predisposición a la invitación. Solo así conseguirás que lo que te vendan no pagues más de lo que pagaría un turista americano, vamos, no hacer el primo.
Tuaregeg con su traje de gala
Nunca debes de negar el agua y máxime si es en el desierto donde te la piden. Se aminorará la velocidad acercándose al sediento y se le ofrecerá un trago. Éste, con claro gesto de agradecimiento tomará la botella, beberá un poco y dando las gracias –sucram- se dará la vuelta y se alejará con nuestra botella. Una vez se nos haya quitado la cara de panolis viendo como nos han levantado nuestra botella, se pondrá el vehículo en marcha y se proseguirá la travesía.
A las cinco de la madrugada es la hora de la oración en todos los lugares que dispongan de torre del pueblo. Por lo que al oírlas se procederá a acordarte de la tía abuela del imán y se proseguirá con el reconfortante y reparador sueño sleepy.
Ya por la mañana lo primero es vestirse y después si procede, bajar a cenar.
Aquí no faltarán los productos típicos marroquíes que por su exotismo son muy valorados, nos referimos a las naranjas. Se trata de una pequeña bola de unos ciento cincuenta gramos, dentro de una serpentina de color naranja, de ahí su nombre. Una vez desprendida la serpentina se fracciona en gajos como allí los llaman y se ingiere.
                                               
Siempre hay que estar ojo avizor
  Próxima entrega : Actividades y elocuencias durante la travesía

domingo, 25 de junio de 2017

Quinta entrega, los grandes raids



Actividades y elocuencias durante la travesía


Es el momento de ponerse en marcha. Eludiendo a los vendedores ambulantes se tratará de llegar al vehículo. Una vez conseguido, para lo que inevitablemente habrá que adquirir varios llaveros de camellos y pulseras de plata de las que cagó la gata, debemos dirigirnos a cargar combustible. En Marruecos un depósito viene a durar entre 450 y 650 kilómetros de recorrido, al contrario que en la península que tan solo tendremos para poco más de medio millar de kilómetros.
Berebere del Antiatlas, a la derecha su esposa.
 Las etapas en África son duras. El anochecer será el protagonista de nuestras llegadas. Por fin agotados y si todo ha ido según lo planeado estaremos en las puertas del desierto una vez atravesado el Atlas.

Es hora de acampar, ahora es el momento de poner en práctica todas las actividades preparadas en casa y que tantas satisfacciones nos van a dar en las estrelladas noches del desierto.

Se puede empezar con el escondite inglés. Continuaremos si nos quedan ganas con pies quietos o si encontramos en el desierto alguna pared podemos jugar a “Dólar,” donde unos saltan a los lomos de otros y sin que te vean les dices: Manga, media manga o manga entera. Si el montado acierta, se vuelve a poner y otra vez se salta sobre él. Si por el contrario falla, la vuelve a ligar por ignorante y todos se suben encima de él hasta que le aplasten. 
Hayedo de Montejo de la Sierra
Luego para los chicos se puede jugar un rato a pídola, a las gomas, la tricotosa o con el Dulcito, ese entrañable muñeco de nuestra niñez.

Una vez finalizados los juegos es el momento de tomar un 103 o en su defecto un Brandy para pasar estas frías noches toledanas.

Una comisión se puede ir a buscar un bosque cercano y proveerse de leña. En el desierto son abundantes los encinares y los bosques de castaños. También hay acacias, pero estas normalmente se utilizan para pinchar las ruedas de los coches, claro está, en el caso de que llevemos coches, porque si no se da esta circunstancia, no habrá nada que pinchar.

A la mañana siguiente, si no hay prisa se puede seguir con las actividades, como son montar el campamento y las tiendas de campaña para pasar el día que se avecina.

A esto le dedicaremos un capítulo especial en “supervivencia y sus patologías”.

 
Oaisis en las proximidades de Oum Jrane /Salamanca)


En cuanto a las elocuencias, nada más gratificante en las sombrías etapas del desierto que una buena emisora de 27 megaberzios, más resolutivas y de mayor alcance que las de “2 metros” pues para eso es mejor decirlo uno frente a otro.

Conviene advertir que en los pasos fronterizos y en los controles policiales se deben esconder las emisoras o si esto no es posible, al menos ocultarlas.

Esto es debido a que está prohibido el manejo de estos altramujos en territorio marroquí, debido a que está prohibido.

No obstante si fuese localizada alguna de las emisoras lo mejor es decir que se trata de una emisora de radiofrecuencia para la comunicación entre radioaficionados. Normalmente no se dan cuenta de que es una emisora y te permiten su paso, eso sí, siempre que no te la vean, porque si lo hiciesen te la quitarían debido a que está prohibido el paso de emisoras en territorio marroquí.

Las emisoras funcionan mediante dos botones. El botón uno es para que funcione y el dos para que se oiga. Si hay interferencias, dispone de un segundo botón “el Pascuel”, si oyes brrrrggggggg, le giras en el sentido de las agujas del reloj y la interferencia se para drásticamente.

Conviene advertir de la prohibición de estos elementos de comunicación en Marruecos.

Las elocuencias también pueden ser a gritos, esto es, a voces. Para ello se gira la palanquita con asilla en forma de tronco de cono en movimientos rotatorios y una vez bajado el vidrio y puesto en perpendicular al coche advertido –el que habla es el coche advertidor- se lanza una voz seca y concisa, por ejemplo YEEEEEEEH, a lo que el advertido contesta QUIAAAAAAAAÁ, en este preciso momento se inicia el diálogo.
Próxima entrega el avance del vehículo y sus circunstancias. (PARTE I)