-No te preguntes si eres feliz, pregúntate si haces felices a quienes te rodean.

domingo, 26 de marzo de 2017



Tengo tanta autoridad como el papa, el problema es que no tengo tanta gente que así lo crea.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Dakar, su otra cara.



“Prisa mata”. Con esta pequeña frase nos despachan cariñosamente en el Magreb cuando sorprendidos nos ven deambular por África con nuestro ritmo europeo, el reloj en la boca, sin tiempo sobrante y menos aún para regalar, tratando de apurarles a ellos su pausado ritmo de vida.

“Prisa mata”.

El Dakar, la carrera más dura del mundo ya se ha llevado medio centenar de vidas, algunas de ellas muertes buscadas, nada que decir, como dijo Marc Coma “La carrera es así”, pero hay otras muertes, esa muerte que nadie fue a buscar, estaba allí y se la encontró.

Son esas víctimas mortales a las que los medios de comunicación solo dedican unas escuetas líneas, -incluso uno de esos medios ironizó de forma desafortunada llamándolas “daños colaterales”- son los habitantes de las pequeñas aldeas y de los campos por los que pasan esas máquinas patrocinadas por grandes marcas absortas en su escandalosa publicidad, a gran velocidad, muchas de ellas sin reducirla al paso por las poblaciones, vale la pena no hacerlo y arriesgarse a ser penalizado con unos miserables y competitivos puntos pero no perder esos “preciosos” segundos que algún niño si necesitó para salvar su vida, esa vida de humano de segunda.

Esas máquinas que a su paso dejaron poco o nada y arrasaron mucho.

Rally de la vergüenza", "Rally del desprecio", han llamado a esta carrera en la que los daños colaterales, son solo eso, algún nativo que estaba donde no debía de estar, donde un piloto pasó sin reducir la velocidad para no perder esos segundos, que uno necesitaba para ganar una etapa y otro para salvar su vida.

Un rally en el que en la entrevista del fin de cada etapa los pilotos comentan a unas cámaras designadas por la organización para enseñar solo lo que se puede enseñar, que ha sido un día durísimo al límite de la extenuación.

¿Cómo de duro?

¿Tan duro como el del pastor que pasará días reagrupando su rebaño dispersado en kilómetros por el terror al oír rugir esos motores sobrados de billetes y caballos y faltos de respeto por el que no le va nada en este juego? ¿O tan duro como la madre que enterró a su hijo por ponerse delante de un Mitsubishi que nunca debía haber pasado por allí a esa velocidad? ¿Cómo de duro le fue el día?

¿Y si planteáramos esta carrera al revés?

¿Si como ironizó el investigador argentino Andrés Dimitriu que se preguntaba que pasaría con un Rally “Ceuta-Estocolmo”, con africanos o sudamericanos manejando como idiotas sus máquinas, pasando por España, Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y Dinamarca, pisoteando el fondo de sus granjas o cruzando por sus aldeas"?

¿Y si los africanos una vez al año cruzasen España y se llevaran a su paso año tras año la vida de alguno de nuestros hijos que lo único que hacía era jugar en alguna cuneta de su pueblo? ¿Cuanto tardarían en prohibir esa carrera de locos africanos que vienen a nuestro país a cruzarlo cuanto más rápido mejor?

Cuanto menos, en Europa los medios de comunicación nos tendrían al tanto del paso de esa necia carrera, pero allí en África, (ahora América) donde no llega la información, y se encuentran sin más, con uno de estos monstruos, al amanecer, a toda velocidad, cruzando su aldea, peinando su jaima y envolviéndola en polvo ¿Qué pueden sentir por nosotros a quienes no les llegan –los más-, los dólares de esta carrera sin sentido ni pudor?

Una prueba que nació como aventura y terminó como negocio. Donde el compañerismo y el espíritu de ayuda murió hace mucho enterrado en dólares y exigencias de las multinacionales que solo ven en África su circuito de pruebas. Donde un gran piloto dijo: A mi me pagan por correr, por ganar. No soy un aventurero, soy un empleado, corro, gano, cobro y vuelvo con mi familia cuando termino mi trabajo.

¿...Y a su paso que quedó?....¡Nada!

El Dakar y su espíritu murió hace mucho. Ese carrera parida por unos románticos amantes de las pruebas donde prevalecía el compañerismo y la supervivencia quedó ya muy atrás. En este Rally solo queda llegar cuanto antes y para ello, cuanto más rápido pases, mejor. Aunque pases por encima de un compañero o de alguien que simplemente, sobrevive allí.


No hay que mirar atrás ni a quien a tus espaldas quedó, el colofón es Dakar, está al frente, es lo único que cuenta, lo demás, no importa.

Aunque la prisa, mate.

 Afortunadamente aún queda un Dakar. Pero este se corre atrás. Los auténticos Dakarianos que no se llevarán un trofeo pero sí podrán decir: Que han hecho el Dakar.

sábado, 18 de marzo de 2017

-Somos lo que hacemos, sobre todo lo que hacemos para cambiar lo que somos.

lunes, 13 de marzo de 2017

Urbanitas y el mundo rural

Caza, protección del lobo, fiestas populares con animales... es difícil que urbanitas y gentes rurales podamos aunar criterios. Circunstancias, mundos, pensares, diferentes. 

Lo que sí es cierto es que los de la ciudad nos metemos demasiado desde nuestros despachos y grandes butacones con el vivir de los demás, cuando la mayoría solo viven esa realidad desde lo que ven en televisión y lo más cerca que han estado de la vida de un pueblo, sus costumbres y sus necesidades es una semana santa de turismo rural, con tele, calefacción y coche cerca para hacer la excursión a la vaquería, visita a pitas y a la segunda sesión de como se amasa el pan.

Yo desde mi mundo, huidizo de la urbe pero obligado a pisarla en horario laboral, me encuentro en terreno de nadie de presencia pero no de sentir. Ello me posibilita a tener un pensamiento más empático. 

Ni me gusta el ataque al lobo, ni me gusta la caza deportiva, ni me gustan las fiestas populares con uso y abuso de animal, pero no me siento legitimado, desde mi cómodo butacón y mis megas contratados, para intentar con firmas y movilizar manifestaciones domingueras para cambiar la vida de los que tienen diferente vivir al mío. 

Ellos tampoco se manifiestan de la mierda que a sus pueblos les enviamos. 

Recuerdo la lectura en un diario en el que se hacían eco de unos huidos de la ciudad, él abogado, ella programadora, los dos vendieron todo para irse a vivir a un pequeño pueblo. "calidad de vida", sin prisas, sin el agobio de la gran ciudad. Poco tardaron en denunciar al vecino porque sus gallinas y perros les despertaban temprano y protestar en el Ayuntamiento porque las campanas de la iglesia tañían fuera de horario normal y no les dejaban descansar.  


En la ciudad nos gusta arreglar lo nuestro y de paso lo de los demás. 

No siempre lo nuestro es lo mejor. Hay parámetros fuera de nuestra asimilación.   

viernes, 10 de marzo de 2017

Los de los 60 y los de los 90




No sé si he llegado al mapamundi  tarde o pronto pero no asimilo al paso de los que vienen detrás. O yo corro poco, o ellos arrean fuerte.

Yo soy de la generación de los que bajaba a jugar a la calle en enero con unos pantalones cortados por  la ingle para no gastar,  faja porque mi madre me obligaba y verdugo para sujetar los mocos antes de caer.

Era de los que echaban la tarde con la pelota, las canicas, el taco provisto de chinchetas para resbalar mejor, o la chapa cargada de plastilina con los vecinos de los portales de la misma calle y con licencia de juego hasta que el farolero encendía una a una todas las farolas y un poquito más. 

Era de los que cuando volvía tarde, con mis padres, les miraba como daban palmas y gritaban al sereno, un señor de 1.60 con gorrila y chambergo apulgado y raído, silbato y garrota, alguno con chuzo que imponía más y que apresurado se acercaba haciendo sonar las docenas de llaves que cargaba en una mano mientras la otra la presentaba lo suficientemente hueca para que en ella cayera alguna moneda.   

Yo era de los que iba a la lechería, donde me enviaba  mi abuela y donde además de leche había vacas dentro del local ¡claro! Si la leche sale de la vaca ¿dónde van a estar? Ahora no sé de donde viene la leche, en las lecherías no hay vacas. La harán de otra cosa, igual de soja o, quién sabe, con lo que dura dentro de esos cartuchitos.

También recuerdo las tahonas, donde un señor pintado de blanco  hacía el pan, ¡claro! si hay pan es que lo tienen que hacer ahí. Ahora no sé de dónde viene el pan, cuando lo veo comprar ya está ahí, dentro de una congeladora, lo sacan y lo meten en otro compartimento a quitarle el hielo y el aspecto piedra,  y darle calor, a la derecha un cartel: ¡PAN RECIEN HECHO! … se hará en la congeladora de alguna forma...

Yo era de los del capón del profe, me llevaba unos cuantos, más que cuantos, muchos. Cuando le dolían los nudillos –éramos cincuenta en clase y no había nudillo para tantos- o su hastío ya era noble, nos agarraba a dos manos de las patillas y nos elevaba, alguno se atrevía a aferrarse a sus antebrazos para amortiguar, yo no, prefería evitar efectos secundarios y luego ya tranquilo en mi pupitre secar lagrimones.  Ahora ya o no tienen nudillos o fuerza para izar a los muchachos bulliciosos. Prefieren llamar a los padres y largarles el muerto de la educación a los que aquí les han echado. A veces con la sugerencia, "debería verle un psicólogo"…

Pero todo cambia, ya, lo sé, ¿pero tan deprisa? niños, casi bebés, que cambian el sonajero por la tablet que ya han intuido por mimetismo que moviendo el dedo atropelladamente pasan pantallas y que una X cambia el juego, ese juego que no saben de qué va. 

Niños que antes de tener balón ya tienen celular en las manos... “para estar controlados ¡mira que si pasa algo!” No sé…. a mí no me sucedió nada que no fuera sangrar o tener que ir a urgencias y que cualquier vecina me acercara a la Cruz Roja que cura más y mejor que el celular.

Es verdad, antes estábamos muy "desprotegidos", sueltos, alguno nacido a partir de los 90 diría que incluso desatendidos. Bendita desatención que nos enseñó a salir solos de los agujeros donde solos nos metíamos, solucionar nuestras primeras dificultades, solos, sin celular. 

Generaciones  de niños negligentes, flojos, dependientes, subordinados. Generación de adolescentes algunos inservibles, no funcionan, están rotos. 

No, tampoco debo de dramatizar, los chicos ahora tienen una capacidad innata para aprender en décimas como funciona cualquier artefacto, necesitan poco tiempo por necesidad, si no apremian pronto quedará obsoleto y hay que comprar el siguiente. Antes un balón, un muñeco duraba toda una niñez y parte de una juventud, incluso degollado servía. Los artefactos de hoy son lo que su fabricante quiere que duren, lo que tarde en publicar Iphon 3, 4, 5 el plus, el plas. Play Station 1, 2, 3 “mejorados los píxeles”. Y el niño pide y el padre y “padra” pagan. Hay que estar al día, y mi niño más.

Estamos en el momento de los niños hiperactivos, antes agitados, de niños disléxicos, niños con déficit de atención, niños con iphon, tablet, play, cuenta en face, twiter e instagram. 

Estamos en el momento de la igualdad, de no dejarse a nadie fuera de la frase, por eso ahora, todos tienen mención, y ya no se habla de abogados, de padres, de compañeros, ahora hay tiempo y espacio para no dejar a nadie de lado. Padres y madres, profesores y profesoras, abogados y abogadas. 

Me viene a la cabeza ese chiste:

- Mamá en el colegio me llaman estúpido.

-¿Quién cariño?

-Todos y todas, mis compañeros y compañeras.

Paro por no seguir, quizás cuando tenga tiempo y tiempa, quizás, solo quizás, me dé por escribir un libro y libra que hable de muchas más cosas… “y cosos”, que también los varones queremos ser mentados.

    

  
    


martes, 7 de marzo de 2017

La nueva alimentación y sus efectos en los humanos



¡¡Atención amigos Carreteros y Carreteras!! que la tontería va en progresiva progresión ...debe ser el cambio de alimentación con las bobadas de la quinoa, las semillas de chía, la leche de soja... por algún lado tenía esto que explotar.

Amigos y amigas, vamos a petar con tanta normativa y normativo. Ya sabeis, si en carretera vais a adelantar a algún automóvil... glink, glink, glink, glink. 


¡Ah!, y la leche la dan las hembras, si sacais leche a una leguminosa y os la tomais luego el cerebro tiene carencias y os ponen multa por no llevar timbre y lo que es peor, no conseguireis nada con recurrir. Toman soja. Ellos y ellas son así.

domingo, 5 de marzo de 2017

¿Sexismo en la lengua española?

-ZORRO: Espadachín justiciero .
-ZORRA: Puta.

-PERRO: El mejor amigo del hombre .
-PERRA: Puta.

-AVENTURERO: Osado, valiente, arriesgado, hombre de mundo.
-AVENTURERA: Puta.

-AMBICIOSO: Visionario, enérgico, con metas.
-AMBICIOSA: Puta.

-CUALQUIER: Cosa o persona indeterminada.
-CUALQUIERA: Puta.

-HOMBREZUELO: Hombrecillo, varón mínimo o pequeñito.
-MUJERZUELA: Puta.

-HOMBRE PUBLICO: Personaje prominente.
-MUJER PUBLICA: Puta.

-GOLFO: Masa de agua marina, parcialmente rodeada de tierra.
-GOLFA: Puta.

-LOBO: Mamífero predador rapaz y feroz. Hombre experimentado y agresivo.
-LOBA: Puta.

-LIGERO: Hombre débil y/o sencillo.
-LIGERA: Puta.

-ADULTERO: Infiel.
-ADULTERA: Puta.

-HOMBRE QUE VENDE SUS SERVICIOS: Consultor.
-MUJER QUE VENDE SUS SERVICIOS: Puta.

jueves, 2 de marzo de 2017



-No preguntes lo que no necesites saber...vivirás más años.¨

domingo, 26 de febrero de 2017

Amigos virtuales

Whatsapp es una buena herramienta para determinados usos pero muy malita bicha para las relaciones de piel.

Tendré que caparla algunas "funciones" y hacer una reflexión y un cambio de actitud si no quiero comenzar a llenar mi vida de amigos virtuales y comenzar a olvidar algunas caras o dejar de estrechar muchas manos. Tampoco me gusta que me den besitos con una ñoña carita, prefiero los apretujones de antes.

Solo debería usarlo para saber de los que la geografía nos ha situado en diferente lugar, con los demàs, para saber la hora y el bar en el que hemos quedado. Sin celular. Como antes. Difícil ya pero....

viernes, 24 de febrero de 2017

Poquito a poco nos quitan la bici



Tengo mi muro de Face alicatado de protestas del colectivo ciclista con las prohibiciones que llegan y que si mejor regular que prohibir y bla bla bla.


¿Regular el uso del monte? No sé, la única forma de regularse en la naturaleza es usar el sentido común y como eso es imposible en algunos humanos pues es lo que nos llevamos. 

Podíamos haber sido mucho más fuertes si en su momento, todos los usuarios del monte Cuattreros, moteros (en sus lugares por supuesto no de alto impacto medio ambiental)  y ciclistas, hubiéramos trabajado juntos, pero cuando les llegó el turno a ellos nosotros aplaudimos. (Que se jodan, erosionan). Pero ellos pensaron.... cuando veas las barbas de tu vecino.... o, arrieros somos "colegas", en el camino nos encontraremos. Bien, ahora llegó nuestra hora. Estamos jodidos. 

Ahora el 100% de la culpa resulta que la tiene la Administración, nos mesamos las barbas, nos escandalizamos anten la actitud dictatorial de medio ambiente. 

 Nos lo hemos ganado a pulso nosotros, con nuestros stravas, remontes, carreritas y concentraciones de 1.000 pavos en el mismo lugar y hora a hacer el machoman y resulta que somos unos angeletes, es a la Administración a la que se le ha pirado la pinza. 

"No prohibir, sí regular". ¿Como se regula el uso de la naturaleza si no es únicamente con sentido común? 

Yo paso de que me den un tiket para entrar (salir) al monte a rodar. Prefiero ser furtivo y apechugar con lo que entre todos nos hemos buscado.