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lunes, 24 de noviembre de 2025

Llegó la caza, se jodió la bici

 

Acabo de llegar de una de esas salidas que hago solitarias por mi zona de todos los días, para encontrarme conmigo mismo y ya de paso con los ruidillos de mi bici, cuando ensimismado en mis pensamientos veo en lo alto de la peña un elemento que me chista. Chsssss Chssssss

¡Coño! que hace este tío aquí vestido de encina. Le miro y analizo su alegre vestir..... pantaloncillo modelo "forestal" de pana para ir a la Antártida (18º hoy en Hoyo), chalequín sin mangas a juego con la encina de al lado donde se oculta (en argot: "Donde se aposta"), gorrilla con orejeras, espingarda de dos cañones en posición de carga, los zapatos, no los quise mirar, me daba miedo no poder digerirlo.

Rompía el conjunto geyper-camuflaje, camisola de manga larga de franela con cuadros "rojos-montería".

Muy bajito como si algo pudiera huir se dirige a mi y me dice:

Geyper-man: ¿Que hace usted aquí?
Yo me miro, me remiro también mi estúpido vestir, compruebo que llevo mi bici debajo de mi, le miro a él y le digo: Pues ya ve usted...... que he salido a comprar unos churritos y el Marca.

Geyper-man: Es que estamos cazando y somos muchos por aquí.

Yo mismo: Y yo montando en bici, y estoy solo.

Geyper-Man: No puede estar por aquí se puede llevar un disparo.

Yo mismo: ¡No joda! ¿Que hago? ¿me voy a mi casa?..... Buenos días señor Encina, siga usted con sus tiros pero ponga atención en no darme.

Continúo escuchando mi bici: Clic, clic, chorrouk.

A un kilómetro un tío en lo alto una peña: YYYYYYIIIIIIEEEEEEEEE!!!!!!!!

Yo mismo: ¡Arrea!!! ¿A este tío que le pasa? Y está vestido igual que el otro, ¡será su hermano!

Miro a mi alrededor a ver si está llamando al ganado. Pues no, no hay nadie, creo que se dirige a mi.

Le contestaré que no hay que ser maleducado: ¡QUIIIIIIAAAAAAAAA!!!!!!!

El de la peña: (Con aspavientos y movimientos profusos de brazos):

¡YIIIIEEEEEEAAAAAHHHHHH! Y más palabras inteligibles.

Yo, que me gusta ser educado pero si me suelto las manos para saludarle me caigo, paso de devolverle los aspavientos que supongo que es que me estaba saludando desde lo alto la peña.

A las dos horas vuelvo a pasar de vuelta y ahí estaba el señor Encina, en el mismo metro cuadrado que le dejé, con su gorrilla, su camisa rojo-montería y su calzado, que no me atreví a mirar. No se había movido un metro, debía estar apostado mayormente. ¡Vaya domingo que se ha debido de pegar el tío!

Esta vez no se dirigió a mi.....ni para dispararme, que detalle.

Pues que bien, si no me veis por aquí algún día es que alguien se está haciendo unas sopas con mi panceta porqué dejar de montar en bici, lo que se dice dejar de montar, va a ser que no.

*¿Que quiere decir YEEEEEEIAAAAAAAHHHHH cuando te diriges a una persona?......¿buenos días tenga usted? ¿Que buen día de campo compartimos? ¿Váyase a joder la marrana a otro lado?.

...No se, no se que quería decirme el buen hombre.

martes, 25 de febrero de 2025

Y no me saludó

 
 

En las ciudades, esas frías jaulas de hierro y hormigón nos cruzamos unos con otros y tontería seria (de seriedad) sería (de seriaser) saludarnos todos, lo dejamos para cuando te encuentras a alguien en el ascensor y ya que vas a tener que subir con él, con esa cara de palo que se te queda una frente a otra y los ojos desviados al techo para eso de no invadir el espacio atmosférico de tu compañero de ascenso, le echas un saludo.

O lo dejamos para cuando llegas a la consulta del médico y ya que vamos a estar todos callados oteándonos y poniéndonos faltas, que menos que saludar al que vamos a analizar hasta desnudarle el alma y tratar de averiguar si está en la consulta por un catarro o una gonorrea.

En el monte es otra cosa, allí si nos sale el saludo de dentro como si nos encontráramos todos fuera de nuestro espacio natural, que pena, haber perdido ese concepto de que ese es nuestro sitio como mamíferos que somos por mucho racionalismo e inteligencia que nos queramos atribuir. Quizás por ello, donde queremos ser menos inteligentes y más humanos pero más animales también, más sencillos y menos racionales, allí en el monte si nos saludamos, e incluso, nos sonreímos.

Yo saludo hasta a las lagartijas y normalmente todos, menos las lagartijas, me saludan a mi.

Pero hay veces que con quien te cruzas te niega esa cortesía, falsa en la urbe, pero sentida en el monte. Hoy me he cruzado con uno de estos mamíferos, le he puesto mi mejor cara, dentro de lo simpática que puede ser una cara que sube arrastrando una bicicleta, estoy seguro de que me ha oído, pero no ha tenido a bien devolverme mi saludo y mi sonrisa, que se los ha quedado. Y yo sin ellos.

¿Pero que le he hecho yo? Los dos somos usuarios del monte, los dos tenemos problemas seguro, los dos acabaremos de pagar una multa, a los dos nos habrán tirado la ITV, nos habrá pillado la inspección del IVA, nos habrá tocado un IRPF positivo o vendremos de hacer cola en un funcionariado para pagar los AJD y nos habrán despachado con un vuelva usted mañana.

¿Pero yo que le he hecho?

Le he dicho ¡Hola, buenos días! y se ha quedado con mi saludo y mi sonrisa y se los ha llevado.

Yo iba agotado y febril, sudando como un gorrino y quizás cercano a un golpe de calor, pero consciente en todo momento y estoy seguro que no le he pisado ni le he pedido que me lleve la bici, ni que me preste a su mujer, tan solo le he dicho "Hola, buenos días", si le hubiera dicho: "Hola, buenos días Capullo", entiendo que no me salude, que me ignore, pero no ha sido así, tenía mis constantes vitales casi despejadas y no ha sido así.

Lo he pensado que lo es -lo de Capullo digo-, pero lo he pensado cuando me ha sobrepasado, él no ha oído mi sentir, pero me ha negado su saludo y se ha quedado el mío. Y la sonrisa también. Se la ha llevado. Capullo.

En fin, que buenos días a todos, incluso a los mamíferos de la ciudad y a los capullos del monte. El último se ha quedado mi saludo y mi sonrisa, pero tengo más:

viernes, 17 de enero de 2025

Viajes extremos, cabeza amueblada

 

En los viajes de hamaca y sombrilla si te coges un berrinche con tu compañero lo tienes fácil, recoges los bártulos, desinflas el patito, pliegas la hamaca y te subes al apartamento, pegas un portazo y cuando se te pase te vas con él a tomar una horchata. Y si no se te pasa, coges el primer bus y tiras para casa que ya de regreso en 2 días seguro que habéis firmado armisticio.

A 3.000 km. de casa no existe ese autobús que te aleje de tu “enemigo.”

Hay que preparar no solo el físico, tan importante o más, la cabeza.

La primera premisa, los problemas que traemos de la península se quedan en el barco, en un hatillo en la proa, y a la vuelta estarán ahí, esperándonos, para recogerlos nuevamente.

Todos los contratiempos, aquí no son problemas, sino parte del viaje y con ellos debemos de convivir, llevarlos con positivismo e ir solventándolos entre todos.

-El viaje puede que acabe nada más salir, con una avería, esto también es parte del viaje, toca sonreír para animar a tu compañero, llamar una grúa y, ya habrá otro, éste ha terminado.

-Puede que perdamos los nervios cuando agotados veamos pasar el tiempo con estúpidos trámites burocráticos en una sucia frontera.

-Puede que haya que conducir 20 horas seguidas en marchas reductoras a 20 por hora sorteando piedra tras piedra.

-Puede que haya que palear 3 horas a 50 grados para liberar el coche de las arenas.

-Puede que después de palear 3 horas, a los 500 metros haya que palear otras 3. ¿Yquien sabe? quizás otras 3.

-Puede que una riada nos haga desandar 100 km. cuando ya teníamos al alcance de la vista nuestro ansiado destino de esa noche y por otra vertiente, tratar de llegar...... o no llegar.

-Puede que nos perdamos, que estemos horas y horas buscando una salida en los cordones de dunas, puede que tengamos que dejar pasar la noche buscar la estrella polar, marcarla con una señal en la arena y ya menos espesos y más enteros, encontrar esa testaruda salida al amanecer.

-Puede que nuestros compañeros de expedición sean menos diestros que nosotros con el volante y cuando estemos extenuados, tengamos que salir por enésima vez bajo el sol a ayudarles con una sonrisa.

-Puede que el coche 1 quiera avanzar 50 kilómetros más después de estar todos al límite, puede que el coche 2 hubiera querido quedarse 100 kilómetros. antes, puede que el coche 3 quiera plantar ahí la tienda porque ya no tiene fuerzas para hacer un solo kilómetro más. Es cuando hacen falta cabezas frías que aúnen criterios y en las situaciones tensas aplaquen ánimos.

Lo que en España puede ser una nimiedad de tu compañero de viaje, allí es una "ofensa", simplemente, que te levantes un segundo y te pille tu silla es motivo para darle un tajo en la yugular, que se coma la última sardina de la lata, esa sardina que tú “pensabas” que ¡era tu sardina! es algo imperdonable, que se beba el último trago de agua, ese trago que pensabas que era tu trago, que ponga una clavija menos en la tienda que tú, que recoja de la mesa un plato menos que tú, que “olvide” la basura, para que sea tu coche el que por segunda vez consecutiva tenga que echarla al techo y transportarla........ cualquier nimiedad en un viaje de hamaca y sombrilla en España, es una “afrenta” imperdonable allí.

Las verás. Cada minuto las verás, toca tener la cabeza fría o tener un serio conflicto muy lejos de casa.

Solo que allí, no puedes dar un respingo, recoger tu toalla, plegar la sombrilla y subirte al apartamento a dar un puñetazo en el mueble de la cocina. Allí, a 3.000 km. de casa solo queda respirar 10 veces muy seguidas, mirar a tu compañero de viaje y.......regalarle una gran sonrisa.....en España ya le cantarás las cuarenta. O seguro que no. Se te habrá olvidado.

A África hay que viajar con humildad, hay que compartir, hay que entender, hay que ofrecer lo que puedes dar, hay que mirar a sus gentes como a ti te gusta que te miren, hay que aprender de ellos lo que nosotros aquí ya olvidamos, la cortesía, la caridad, la sencillez, lo que vale un segundo de vida, lo que vale regalárselo a alguien. Y lo que allí viviremos en primera persona:
no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.

Solo así disfrutarás de un viaje distinto. Esto es parte del mismo, si no sabes hacerlo, si no te encuentras preparado para ello, si no confías en tu temple, no viajes, será tu infierno y el de quienes te acompañan.

Prepárate para ello, resetea de tu cabeza todo lo que haces sobre el asfalto, todas tus reacciones y costumbres urbanitas y de nuestro “avanzado” mundo, todos tus tabúes sobre lo que aquí algún desorientado mental embriagado de racismo te cuenta sobre los “moros” y.....

será el viaje de tu vida. Tú mismo.

lunes, 13 de enero de 2025

¿Eres un simple?

 

Si te gusta más la boina que el sombrero, el refajo que la corbata, la alpargata que el tacón, o la madreña que el botín.

Si te tira más una cerveza mal tirada que un vino de alta cuna, un par de huevos que un par de ostras, un menú cantado que comer a la carta, una charla que el último estreno, contar con los dedos que contar con los bytes o ir a buscarle que telefonearle.

Si prefieres salir de caminos que de escaparates, salir de moras que de compras, una salida en bici que el mejor de los cruceros, hacer ranas con las piedras en el lago que tirar los bolos en un gran centro, un paseo por una vereda que un concierto, mear a la roca que a “Roca”, un codo en la ventanilla que el climatizador, la jara que el ambientador, la tierra a la porcelana, el árbol a la farola, el verde al gris o la encrucijada al paso cebra.

Si optas por la sabia charla del pastor a la del ilustrado, por la mirada del nómada que la del adaptado, por la aldea a la urbe, por el río a la playa, por la cañada a la avenida, por la servidumbre de paso que por el paso bien servido, por lo simple antes que lo artificial, por lo banal a lo complicado, por lo directo a lo escabroso, por el mugido antes que el ruido y el balido al grito o el bramido al chillido.


Si prefieres una alcoba a una suite, la posada al hotel, una noche bajo las estrellas que una noche en un 5 estrellas, el destello del fuego al del neón, el campesino al erudito, el lugareño al endiosado, la sabiduría del anciano a la del letrado, el murmullo del monte a una canción, cruzar por el río que por el puente, saltarte la valla que el semáforo rojo, reptar que usar la escalera y la rampa al ascensor.

Si prefieres todo esto....eres un simple, pero....¿donde estás....?

Y si además....... no dudas entre soportar o quejarte, elogiar o criticar, dar que prestar, esconder o lucir, callar o decir, decir o hablar, escuchar u oír, guardar o tirar, sobre-vivir o súper-llevar.....

¿Dónde te metes? Necesitamos muchos clases de urgencia..... hemos quedado tantos para septiembre....hay que recuperar.

Solo una charca, unos caballos y un zorro. Más de una hora me quedé aquí, junto a mi bici.

Embobado.

Nada más SIMPLE.

 

jueves, 27 de octubre de 2022

Análisis agrosexual y lo más profesional posible de la Trek Fuel

Ante todo apuntar al amable lector que mis conocimientos de bicis apesar de llevar cuarto de siglo en ello son los de pedalear y caerme y en cuanto a técnica, ciettamente agrosexual, por lo quLa bici va mejor. Más ligera y manejable que la Levo, me queda hacerme a las ruedas grandes. 

En Eco y trail igual qie la Levo. En Turbo ya contaba que iba peor pero no me gusta que o le

metes cadencia (con todas las opciones de turbo al máximo) o la bici en turbo de frena por lo que con la levo con independencia de la diferencia de potencia te daba todo desde cero esta hay que arrearle. 

En apgada que tiene la opcion silenciosa, en tierra se percibe un ligerisimo silbido, en asfalto un poco más y no lastra nada de nada. Igual queuna atmosferica. 

Conclusiones: ¿cuanto debo pedir por la Evil? 

La primera opcion era vender la levo pero para un dia de tocarse los huevos prefiero tenerla y largar la otra. Y ya oor

Preguntar ¿cuanto pido por la canyon de BTT? para venderla rápido. 

 


Ante todo apuntar al amable lector, que mis conocimientos ciclistas después de cuarto de siglo en esta historia, se reducen a pedalear y caerme. 

En cuanto a tecnica, francamente agrosexual, y sensibilidad a novedades, cero. 

Y dicho esto con el único motivo de reclamar la comprensión de los lectores.

 Tengo una Turbo Levo por lo que a lo más que llego es a compararlas, porque en cuanto a componentes yo he movido todas las ruedecillas y palancas de horquilla y amortigüación y como si tomas tila. Sí, suben y bajan, pero para eso están diseñados. El que mueva la rueda de la tortuga y del conejo o el bicho que haya pintado el ingeniero para un lado y para otro, la verdad, en otras bicis si he notado algo, en esta nada.

Comparándola con el motocarro de la Turbolevo la bici va mejor. Más ligera y manejable. Me queda hacerme a las ruedas grandes. Yo soy más de 26" y ya me ha costado aviturame a las 27.5" para que ahora me salgan con estas.

En las opciones Eco y Trail, que en esta se llaman como se llamen, al reajustarlas para que me entreguen lo que a la otra le pedía que era 10% en Eco, 30% Trail y 80% Turbo -este modo le usaba de forma testimonial- en la posición Turbo que en esta, perdón por la reincidencia se llamará como se llame, ya contaba que iba peor al tener menos potencia, pero me ha sorprendido de forma ingrata y cruel que o le metes cadencia o la bicicleta se frena o va a tirones. Solo entrega la mierda turbo de que dispone si pedaleas como una puta loca y con  los 3 parámetros que te permite regular a tope.

En Eco y Trail no sucede esto, entrega su electricidad, su poder o como cualquier friki lo quiera llamar desde cero. 

Creo que esto de tener que meter cadencia para que el cacharro chirule es lo que decian de la Rise. La turbolevo con el turbo sale como alma que lleva el diablo desde cero.


En modo apagado, un uso que yo le frecuento mucho, sí se nota mejoría con la otra cacharra. A pesar de mi poca sensibilidad, mi sensación de pedaleo es igual que una atmosférica. Además es mucho más silenciosa, el silbidito no se aprecia yendo por tierra una mierda, yendo por asfalto un poco sí se nota pero menos que la Levo que decían que no sonaba nada. Ya te digo yo que suena.

 

Conclusiones: Pensaba vender la Levo pero voy a vender la atmosférica (una Evil) pues esta me da las mismas posibilidades en apagada que una atmosférica con la ayuda que le puedo dar cuando me venga bien o simplemente cuando me apetezca. Y la Leo para esos días que lo único que quieres es que te suba en turbo al pueblo a tomar el café o si salgo con algún compañero que llevo bicis potentes y no quiera penar.

 Añado unas fotografías de como he ajustado los modos advirtiendo que las opciones 2 y 3 de cada modo las he puesto a mi libre albedrio, pues no tengo ni zorra de para qué sirven pero así me hago el interesante. Tambén unos vídeos que puedan aclarar conceptos a quien duda tenga y que espero no le confunda más.

 





Ante todo apuntar al amable lector que mis conocimientos de bicis apesar de llevar cuarto de siglo en ello son los de pedalear y caerme y en cuanto a técnica, ciettamente agrosexual, por lo quLa bici va mejor. Más ligera y manejable que la Levo, me queda hacerme a las ruedas grandes. 

En Eco y trail igual qie la Levo. En Turbo ya contaba que iba peor pero no me gusta que o le

metes cadencia (con todas las opciones de turbo al máximo) o la bici en turbo de frena por lo que con la levo con independencia de la diferencia de potencia te daba todo desde cero esta hay que arrearle. 

En apgada que tiene la opcion silenciosa, en tierra se percibe un ligerisimo silbido, en asfalto un poco más y no lastra nada de nada. Igual queuna atmosferica. 

Conclusiones: ¿cuanto debo pedir por la Evil? 

La primera opcion era vender la levo pero para un dia de tocarse los huevos prefiero tenerla y largar la otra. Y ya oor

Preguntar ¿cuanto pido por la canyon de BTT? para venderla rápido. 

lunes, 12 de abril de 2021

Y Asturias los volvió a juntar


Mensajito de Óscar: ¿Ignacio como lo tienes de fechas para enseñarnos las rutas que ya te has trajinado por tu nuevo centro de retiro espiritual?

Tras hacerme bien poquito de rogar mandé un misil por wasab y por facebook a la Compañía y..... aunque ya llevamos mucho tiempo unos allí, otros allá y alguno acullá, al final, como decía Santi, una de cada veinte salen y ésta, salió.

Así que tacita a tacita, bono a bono, mensaje a mensaje, nos emplazamos más que unos cuantos para los próximos “ejercicios espirituales RE”, una gran cita de una gente que un buen día a través de un foro nos juntamos tan solo a pedalear algún sábado y que después de siete años ya no somos compañeros de bicicleta, ya somos grandes amigos con unas cuantas aventuras a nuestras espaldas que contar ya.

Teníamos que buscar alojamiento para 20 y en mi casa solo entrábamos 7. Más tarde los 20 éramos 25 y al poco, -gentuza llama a gentuza-, 25, para rematar con los alistamientos de última hora en 30 reses deseosas de vernos en algún punto de España.

Ya las previsiones de cama fallaban, teníamos reservados 5 apartamentos rurales con capacidad para 20 plazas que más los siete de mi casa nos llevó a tres al suelo, pero bien avenidos, así que el lugar de letargo era lo de menos.

Salimos la primera avanzadilla después de comer y con las ganas de llegar solo paramos una vez a petición de Muriel, que domina el español casi a la perfección pero todavía baila alguna letra y tenía llena la "vagina".

¡Vejiga Muriel, Vegiga!

En el gallinero los dos Castrones en colchón inflable de matrimonio -no por Castrones sino por últimos- no me dejaban enlazar sueño discutiendo a quien le tocaba esa noche ponerse el condón. Finalmente me puse serio y les emplacé para hacerlo otro día, en mi casa no quería sexo y a mi me dolía la cabeza.

Óscar pilló sillón y compartió sala con STS y Castrones. La segunda noche le mandé a STS a mi habitación, a disfrutar con Pedrito del pecado de la carne, y yo esta noche que andaba ya un poco mejor, hice un tímido amago de soliviantar a Óscar, pero ahora era a él al que le dolía la cabeza y me tuve que ir de vacío a mi duro colchón no sin antes meterme una ducha fría. No me importó mucho, así estaría fresco para la lucha del día siguiente y tratar -solo tratar- entre todos de bajarle la autoestima a Manolo-Rallye con una estrategia de equipo. ¿Jejeje éste mote si baja la autoestima eh Manolillo?....lo que no conseguimos en el campo de batalla....

Llovió toda la noche pero estaba tranquilo, Asturias no me falla, a las 8 de la mañana pararía de llover seguro. Así fue. Por la mañana Muriel se fue con Deivid a subir los lagos de Enol y Ercina, los demás con una molesta niebla que no nos permitió ver lo que tras ella había hicimos una tranquila ruta en la que como había algo de pateo decidí adelantarme del grupo para no oír las quejas del personal.
De lejos solo oía además de las protestas una sola palabra que se me quedó grabada de soniquete: TORTILLA. Cada vez que pasábamos por algo parecido a una aldea, aunque tuviera una sola casa y ésta fuera de paja o pajar, ellos “veían” un bar y me gritaban para que parara a comer tortilla. Hasta querían parar en una gallina.

Yo me hacía el longuis y como la niebla me ocultaba, seguía ganando kilómetros, si conseguía saltarme algunos pueblos sin escucharles podríamos ventilarnos la ruta con solo 3 tortillas o cuatro si no había más remedio. Conseguí alargar el rollo de la tortilla un par de pueblos y finalmente tuve que ceder pues ya había amenazas físicas y lo que no consigue mi bici cada vez que me tira lo iban a conseguir el Comando Tortilla que se ponen violentos cuando la barriga grita.

Se lo tomaron con tranquilidad, media hora sentados enfriando lo que no habíamos calentado, si se pone alguno a hacer estiramientos lo mato. Seguimos un rato hacia el Oeste... hasta que me pillaron...¡Seguimos hacia el Oeste Pater ¿Que es esto?, ¡Que no hombre que vamos al Este lo que pasa que no se ve el sol con la niebla! .....¡Seguimos hacie el Oeste!... vaaaaale ya doy la vuelta, así que decidimos atajar intentando buscar caminos que no pasaran por bares con tortilla.

Regresamos por las Mañangas, una zona muy cerrada de vegetación y sin tortillas siguiendo la base de la falda norte de la Sierra del Cuera y tras ducharnos y ventilarnos algunas cervezas en casa nos fuimos a comer a la playa de Poo donde la mesonera que tenía buen par de aldabas y sonrisa precavida nos situó en el mejor puesto con vistas a la preciosa playa y a algún pecho soleándose que hizo las delicias de quien le tocó “vistas”. La cosa iba bien hasta que apareció Ramón, Ramonchu para los amigos, una tipa vestida de hombre o un hombre vestido de tipa y gesto alegre que todavía no acierto a saber si dijo que era alemán o Llanisco pero da igual, Germano o Asturiano solo quería sobar. Cada vez que le llamábamos, venía Ramonchu, lozana o lozano todo ella abanicando el aire con sus brazos y siempre el capullo o capulla tropezaba con el mismo árbol acabando encima de mi. ¿Y porqué la tomó conmigo con todas las piernas depiladas y varoniles que junto a mi había? ¡A las mujeres no hay quien las entienda!

Durante toda la tarde fueron llegando el resto de expedicionarios y repartiéndose por las casas. Algo falló en la organización, las parejas de hecho dormían en dos camas y los tíos en cama de matrimonio, pero todos estábamos bien avenidos y al final como yo digo, siempre hay que probar todo para poder decir que no te gusta.

Estaban todos preocupados, no dejaba de llover durante toda la tarde y noche, yo estaba tranquilo, mi pacto con Asturias sigue en vigor y sin derecho a tanteo y retracto, lluvia gruesa por la noche, a la mañana siguiente solo habrá llovizna suave o incluso amagos de sol. Así fue.

Cenamos en el mejor lugar de pescado de Asturias, lástima que la camarera sea más siesa que un arce. Normal si no ha sido favorecida por varón alguno. Se quedará de señorita toda la vida y no mojará churro ni será cubierta por alguno por lerda. Ya hablan en internet del buen comer de ese lugar y el mal tragar de su personal pero aún así triunfan.

Nos levantamos temprano, a las 7 sonó la corneta.

Salimos puntuales pues teníamos que estar a las 9:30 en la playa de San Antolín a agruparnos con el primer Castrón, Javimákina, y aunque tuvimos algunas incidencias mecánicas llegamos bien. Seguimos hasta la playa de Gulpiyuri, una playa de interior, donde las chicas se pusieron en cabeza tirando del grupo. Miri, andas fuerte jodía. De aquí hasta Nueva donde silbando hicimos oídos sordos el grupo de cabeza a las reclamaciones de tortilla de Nano y...alguno más...¿verdad Santi? que si por Fer fuese nos comeríamos una ración en cada pueblo que pasásemos.....la bici es lo de menos.

Comenzamos la subida, muy llevadera pero aún así nos estiramos mucho, adelante los pro con sus piques donde los hermanos Ramiro y Julio le sometían a desgaste continuo a Manolo. En el medio la clase tropa y atrás el Comando Tortilla a los que había que vigilar estrechamente para que no se escapasen a "reponer fuerzas".

Al llegar al río a algunos les dio el hipo de ver lo que había que remontar. Brutal subida de cemento rallado con rampas del 33% que estiró el grupo por media sierra y en la lejanía fantasmales voces ¿Donde está la tortilla?. Una vez arriba y rebozando nuestros ojos con las vistas de la Asturias profunda, iniciamos el descenso. Yo tenía mis miedos, Ender revoloteaba cerca e intuía sus pensamientos. "El Ignacio éste nos sube por trialeras y las bajadas las hace por carretera". Me lo sabrás perdonar Josera, otra vez haremos buenas bajadas de esas que trato de perseguirte y acabo en el suelo.

Cuando llegamos los primeros a la población de los Carriles nos llamaron los rezagados, STS había tenido una fortísima caída, estaba conmocionado y tenía una raja importante en la palma de la mano. Partió el manillar y el casco lo había reventado como una sandía.

Enseguida nos pusimos en marcha, como siempre, teníamos cerca nuestro ángel de la guarda, Dani, siempre está donde tiene que estar cuando se le necesita, le contamos lo sucedido e inmediatamente se puso en camino con Ana en el TT a buscar a Miguel Ángel y trasladarlo al hospital.
Se quedaron Santi y Deivid acompañándole para llevarle, como había que pasar por Posada se decidió, antes de ir al hospital de Arriondas que le valoraran en el centro de salud si había que hospitalizarle, no lo hicieron pero no atinaron nada bien con el diagnóstico pues después de darle 7 puntos y recetarle antibiótico le dieron el alta. En Madrid, tras la oportuna revisión le diagnosticaron rotura de cubito y del cartílago de la nariz.

Los demás dimos por finalizada la ruta, quedaba una zona muy bonita pero ya no había mucho ánimo después del accidente.

Nos duchamos y subimos al alto de la Tornería, llegando a la población del Mazuco, el único pueblo en la vertiente septentrional de la sierra del Cuera donde nos apretamos unas fabadas y dimos cuenta de cabritos, costillas y buenos chuletones de buey de la zona. Sobre las seis nos fuimos dos coches a buscar el GPS de STS donde se dio la galla y los demás a casa. Cuando ya dábamos por perdida la búsqueda de los 300 euros de GPS. Curioso que un GPS sirva para encontranos nosotros mismos a nosotros de nos, pero no sirva el cacharro para encontarse así mismo suyo de él.

Al irnos ya dándolo por perdido, lo encontramos de casualidad a diez metros de donde fue el impacto. Buen vuelo había hecho y así, ya más contentos, tras arreglar un pinchazo y disfrutar de la técnica en conducción de Deivid que nos deleitó con dos medios trompos para girar el coche sobre si mismo en un lugar que no había maniobra para darle la vuelta al coche, regresamos a casa.
A las 10 de la noche otra vez a comer, no había hambre pero con todos los que éramos y lloviendo, juntarnos en una sidrería era la única posibilidad de estar todos juntos. Pedimos poco, para cumplir, saludamos a Héctor, el segundo Castrón que vino a visitarnos y con lluvia continua nos fuimos a acostar.

A la mañana siguiente tras despertar a tres lirones que se arrebujaron en las sábanas salimos para hacer la costa Este de Llanes. Paramos a desayunar en Andrín pues los víveres de casa ya se habían terminado y luego costeando llegamos a la playa del Cobijeru, en Buelna, donde se alcanza ésta y la cueva que tras ella se esconde a través de unas praderías. Tras las necesarias fotos del lugar cambiamos de rumbo hacia el sur para tras 3 km. de subida por carretera ya enchufar al Oeste dirección a Llanes.
Buenas vistas del valle con las poblaciones de Pié de Sierra, Tresgrandas y la Borbolla y llegamos a la carretera bajando chuscados por una ancha pista.

Se empezaban a afilar los cuchillos pues al llegar a la población de Purón se iniciaba la subida donde batirse o donde tratar de doblegar a Manolo. No es posible, está muy fuerte pero….ya envejecerás, y entonces te estaré esperando y te haré pagar todas las humillaciones a las que me sometes. Saber debes que pacté con el diablo al conocerte no envejecer y esperar a que me alcanzaras en edad, tarde o temprano me alcanzarás. Aún así aprendí de mis mayores la piedad, no haré más leña de la necesaria de un mito venido a menos con piernas ya para entonces morcilleras.

Mención especial a Zapas que se metió toda la subida por avería con el plato grande y solo en los tramos con mayor pendiente echaba el pie a tierra. Aquí si habría estado el verdadero duelo con Manolo. Lo dejamos pendiente: "Manolo-Zapas", en plato grande.
Los fuertes se echaron sus retos y los demás al tran tán. Una vez arriba tras lomear un rato y disfrutar de ver disfrutar a Juanito con su nueva bici llegamos a la trialera que nos dejaría en El Acebal donde Manolo-Rallye pilló cacho y compró una parcelita. Bajo la trialera, que Castrones, Deivid, Alvarito y Alex bajaron con soltura, sacamos manteles y echamos un mus haciendo tiempo a que llegaran Pedro y Óscar que la acometieron haciendo compras por el camino. Se bajaron toda la trialera de charla. El Comando Lefty y su horquilla tuerta, suben como diablos, bajan contándose la subida y hablando de sus cosas como el que va a la Feria del Libro.

Ya sin señal de GPS, por intuición llegamos a Pancar donde nos pegamos nuestra última comilona, nos despedimos, y cerramos un gran fin de semana.

Gracias Santi por dejarme el asiento de atrás para volver dormitando. Estaba reventado.

No voy a dejarme en el tintero algo que ya por costumbre le restamos importancia y lo tomamos como normal, nuestro Ángel de la Guarda, Dani, con él he hecho varios de los mejores viajes de mi vida y si los hemos terminado en plazo, incluso si los hemos terminado, ha sido gracias a él. Siempre que nos ponemos en cola para que nos haga las reparaciones y sea la hora que sea, siempre tiene una sonrisa y sus grasientos guantes a mano para solventar nuestros problemas. Cuando le dejamos descansar de las reparaciones siempre tiene su “antena” conectada para darnos la cobertura necesaria, ésta vez el agraciado ha sido Miguel Ángel.

....Gracias Ana, por prestárnoslo. No me pasó desapercibido que cuando le pedimos dedicación plena, tú también lo llevas con una sonrisa, ya sabes lo que hay por liarte con un crack y que eso implica que le tienes que compartir, que todos tenemos derecho a él.
Bueno la verdad es que no así. Dani es un subcontratado mío que le llevo siempre a mis viajes para darnos cobertura, le prometo cada viaje comida y catre y 100 eurillos pero el hombre todavía no ha cobrado ni una, le engaño fácilmente y le cambio el sueldo diciéndole que agradecido tiene que estar de que le dejemos mejorar sus conocimientos haciendo prácticas con nuestras bicicletas, y el hombre que es un bendito se lo traga y al final nos da las gracias. Quizás haya que empezar a cobrarle, nuestras bicis no se dejan en manos de cualquiera.

Y aquí acaba nuestro viaje, ese que esta vez tanto se resistía, pero cuando parece que más disgregados y apáticos estamos, recuperamos aunque sea para un par de días nuestro viejo espíritu RE.

Pues tendrá que haber más. ¡Vaya si las habrá!


miércoles, 28 de octubre de 2020

Prohibido prohibir

 

Esto se nos acaba.

La Administración ha cogido la carrerilla de la prohibición.

Mientras éstas aumentan, los colectivos implicados, los que utilizamos el monte, andamos a la gresca entre nosotros. Los moteros no son bien vistos por ciclistas y senderistas, degradan. Y los ciclistas nos guste o no, no somos bien vistos por senderistas, degradamos.

Al final podremos llenar las líneas que queramos con nuestras críticas a otros colectivos que utilizan el monte, o más líneas con quejas por lo difícil que está el nuestro, el de los ciclistas de montaña. Parece ser que lo único que hay que hacer valer es defender lo que practicamos nosotros, a los demás que les prohiban el suyo, por erosionar.

Pues nada, es cuestión de esperar, ya queda menos para que nuestra afición se prohiba, la bicicleta de montaña.

Siempre con nuestro estéril argumento, "erosiona más un quad o una moto, y no digamos un TT".

¿Y a quien le importa eso? Los talibanes ecologistas, o "ecologistas coñazos" como los definió Ussía, que con tanto poder, por coñazos, se han hecho con el cocejalillo barrigudo de Medio Ambiente de turno, que, para que no le den mucho el coñazo, accede a todo o mucho de lo que le piden. Éstos coñazos, le chismorean y aturullan al panzón funcionario, de quien erosiona, no de quien lo hace más.

Una vez han acabado con los motorizados los siguientes seremos los ciclistas, pero en esta locura de prohibiciones, ésta plaga de edictos indiscrimandos no tardará en llegar una vez hayamos caido los ciclistas de montaña a los senderistas. Tienen sus días contados después de nosotros. Poco a poco pero los exterminarán. No pararán hasta hacinarnos en macrociudades donde nos puedan tener controlados andando como estúpidos autómatas en fila india por una acera de 4 metros, apiñándonos en un cruce hasta que un muñequito rojo se apague y se ilumine otro verde para seguir con nuestra hipnótica fila para ponernos en otra, donde nos sueltan una entrada para una película donde veremos grandes prados.

¿Y por qué? ¿Por qué solo nos quedará el cine para verlos?

....Que más dá... por domingueros, por guarros, por ruidosos, por.....lo que sea, lo importante es prohibir.

Ya no se puede comer en algunas playas, ya no se puede fumar en algunas playas, ya no se puede mear en el monte, ya no se puede..... ya no se puede...... ya no se puede,.....hasta una chalada a editado un libro de como cagar en el monte. ¡Señora, en el monte se caga como a uno le venga en gana y se limpia con dos piedras, so cursi! Esto es una auténtica locura, a nuestros Administradores, esos que hemos plantado nosotros y les hemos puesto un sueldo para organizarnos el asunto, se les ha pirado la pinza. Les hemos dado poderes para que se puedan, por edictos, sacarse de la chistera las atribuciones que no les hemos dado.

Esto es prohibir por prohibir, y lo malo es que no tienen quien controle todo esta ridícula y loca situación.

¿Tan difícil es entendernos todos y hacernos fuertes todos los colectivos amigos del monte?

España necesita un buen abogado que pare a todos estos tipos.

Aunque probablemente ya sea tarde. Nosotros nos lo hemos buscado con nuestra intransigencia. Entramos en la "era democrática" de la prohibición por que si.

Ahora a llorar. Esto es lo que nos hemos buscado, eso es lo que nos hemos encontrado.

Siempre nos quedará la bici de carretera, hasta que la cantidad de accidentes la lleve a su prohibición cuando nos hayan quitado la de monte.

Porca miseria.

miércoles, 26 de agosto de 2020

PRUEBA Y TESTEO DE LA BICICLETA ESCOTTEX UNO PUNTO UNO EQUALITY.

No es necesario palparla, es suficiente una primera mirada de soslayo para sentir que nos traemos entre manos, para saber que nos encontramos ante una sobria máquina, una yegua salvaje, un somormujo de las retamas que nunca defraudará ni al más exigente usuario y porqué no decirlo, usuaria.

Solo dar la primera pedalada y ya algo propiamente dicho nos indica, que nos encontramos ante una dama feroz, sobria pero ágil, esquiva pero dinámica, audaz pero sensitiva.

Cierto es que el lanzamiento de su horquilla, -creo que es la horquilla, si no lo otro-, nos puede jugar alguna mala pasada si nos encontramos en una trialera con una monja tocando la guitarra o simplemente frente a una morsa ecuestre, pero a poco que sobrecarguemos el retraso de la tija con nuestro ano, compensará ese pequeño desequilibrio que no deja de ser una sensación propiamente dicha y en ningún caso una actitud. Siempre responderá fielmente a nuestros closnollos. Incluso con lluvia.

Aún así se echa en falta un aumento de los grados de torsión de un par de atmósferas, grosso modo. Esto corregirá la flecha de la biela y aumentará la mosflalla del piñón que tiende a retacar.

En las siguientes imágenes cedidas por Bryan Mc Dowell (Gracias Bryan)podemos disfrutar las sensaciones que transmite tanto en ruta, como demostrando que es una agresiva trepadora y llegar donde otras muchas con más pretensiones y mejor ángulo Thorsen no llegan ni de coña.

Aunque las primeras sensaciones son de que nos encontramos ante una máquina para cortos paseos, nada más lejos de la realidad, ¡no jodas! Nuestra Escottex nos reserva grandes sorpresa ocultas,, y que por ocultas puedan parecernos casnoplias, pues no, ¡coño que no! Que no es así ostias, que carga que te cagas.

Aquí puede observar el avezado lector a poco que se fije que a diferencia de la competencia nos sorprende con una tercera rueda de repuesto. Esto parece una gilipollez pero no es así, si tenemos en cuenta que podemos evitarnos el llevar una cámara de repuesto.
En el reportaje fotográfico se puede comprobar que nuestra Escottex carga lo no escrito, incluso lo nunca visto. En el momento de la prueba no pudimos por causas ajenas a nuestra editorial someterla a la prueba del botijo, pues no llegó al cierre de la edición, pero pudimos comprobar que nuestra pequeña Escottex, no solo se lo traga todo, sino que lo absorbe todo. Sus señas de identidad no tardan en aflorar e incluso a veces aflugir y regurgitar, y nos hace encontrarnos ante una auténtica bestia pero bella a la par que eso es lo difícil no te jode.

Hogareña pero también gaznaflilla y soborbeta, aqui podemos ver a nuestra rapaciña tímida pero curiosa.
No nos dejemos engañar por las apariencias, nuestra scottex es fácil de transportar.
Se traslada bien, se guarda bien y siempre nos deletairá con pequeños rincones donde trasportar nuestros enseres y barblastos. Siempre nos sorprenderá y nos dejará boquiabiertos su capacidad de carga.
En definitiva, pocas máquinas hemos testado que nos transmitan las sensaciones de igualdad, libertad, desahogo y crescencia que nuestra sobria y bien modulada Escottex que de haber tenido en las cubiertas probadas unos tacos un poco más abiertos y en forma de liendre para facilitar su drenaje habría sido más dócil de frenada.

Como punto negativo, si destacaríamos la redondez de la tija y principalmente de la potencia. Ésta, es francamente mejorable, a poco que se la eche aceite de oliva y un par de tomates en el rodamiento interno.
Tampoco va a destacar de una forma ostentosa el buje trasero, es algo lento e impreciso en sus reacciones y en alguna subida puede darnos sensación de torpeza, pero ya sabemos amigos que la bici perfecta no existe y nuestra pequeña Escottex ahí es francamente mejorable, pero al fin y al cabo es solo el trasero, el delantero compensa sobradamente las carencias de nuestra vieja compañera de salidas y es raudo y en algunas ocasiones voraz y giratorio.

Como conclusión decir que quien opte por esta soberbia doncella del monte no saldrá defraudado y regresará siempre con una amplia sonrisa en las fauces que le llevará a no encontrar un mejor sitio para esta bestia del rodar.