-NO TE PREGUNTES SI ERES FELIZ, PREGÚNTATE SI HACES FELICES A QUIENES TE RODEAN.

miércoles, 21 de enero de 2026

EL ESNOBISMO Y LA HIPOCRESÍA DE LAS NUEVAS DEFINICIONES

 

No son las palabras las que hieren los sentimientos. Son los sentimientos los que hieren.



La nueva ola, no debemos de decir “deficiente” ahora toca “discapacitado”.

La palabra “guardería” desterrada queda, molestamos si no nos referimos a éstas como “escuelas infantiles”.

A mi amiga se le sube la bilis cuando la digo que es “ATS” o “DUE”, ahora vuelve a ser nuevamente, “Enfermera”. (otra vez).

Los maricas ya no son maricas, ahora son gays*. Queda más cursi pero parece que hiere menos. *Estúpida palabra.

Reconocido profesional orienta en que mejor que  referirnos a alguien como ciego, sordo, o autista, hay que hacerlo como persona sorda, persona ciega, persona autista. (Anonadado quedo).

No podemos hablar de “violencia” cuando se agrede a una persona si esta es mujer, hay que especificar que es “violencia de género”. 

Hay distintos tipos de violencia -parece ser-, la “violencia” y la “violencia de género” y el esnobismo marca que ésta debe ser más perseguida, o cuanto menos más manifestada en las puertas de los ayuntamientos por los “nuevos izquierdistas* o te lo harán mirar.

*Nuevo izquierdista: animal mamífero de dos patas a veces con perro, flautín de viento y ducha de 6 días, que tiene más tiempo que el resto de los animales mamíferos de dos patas para poner fondo común (conseguido tocando la flauta) y comprar cartulinas y lapiceros de colores para confeccionar pancartas, megáfonos para hincarnos su chapa y trazar las nuevas normas a seguir de esta sociedad, nuevo vocabulario  a utilizar y ejercer protesta en su amplia diversidad hasta la hora el vino.

Bien, yo fui a bachillerato aprendí que las enfermeras dejaron de serlo para llamarse ATS, que las guarderías era donde los padres que currábamos metíamos a nuestros niños, que Castilla la Vieja tenía salida al mar por Santander y que las provincias vascongadas no son un país, sino parte del mío.

Flautistas varios, si no es mucha molestia, seguid cambiando el mundo para los que vienen detrás pero dejadnos de dar vuestra chapa a los que ya estamos en él mucho antes que vosotros.

Yo solo aprobé bachillerato una vez y ya no quiero hacer más cursos. Especialmente de esnobismo, hipocresía y nuevas definiciones.

No son las palabras las que hieren los sentimientos. Son los sentimientos los que hieren.

domingo, 11 de enero de 2026

Y ayer fueron buenos...

 


RECUERDOS DE FILOMENA

 Los últimos días ofrecieron lo que solo ellos, saturada ya protección civil y militares podían dar.  

 Ayer, Cuattreros repartidos por zonas al haber sido saturado su único canal de ayuda, trasladaban enfermos y recogían médicos y enfermeros de sus domicilios para que pudieran turnar a compañeros que habían ya triplicado guardias por no llegar sus relevos.

 Las puertas de ambulatorios y hospitales eran un ir y venir de todoterrenos de voluntarios recogiendo sanitarios y enfermos para trasladarlos a sus domicilios.

 Ayer se saturó el grupo  SOS 4x4 de Madrid, donde el viernes eran 550 usuarios y en 24 horas alcanzaron los 6.600 al sumarse la Sanidad madrileña a pedirles ayuda. Fue un caos. Hubo que cerrar el grupo al mezclarse las peticiones de tantos con los ofrecimientos de tan pocos, era imposible concertar las ayudas, se desbordaron y cerraron el grupo principal para abrir otros grupos por zonas. ¡Tan pocos para tantos!

 Ayer esos voluntarios vieron las lágrimas de sanitarios saliendo a las puertas de sus centros a agradecer que liberasen a compañeros que llevaban 3 días haciendo turnos sin descanso.

Ayer los voluntarios escucharon a los conductores de las ambulancias: gracias por llegar donde nosotros no llegamos.

Ayer se oían en las cabinas de los voluntarios gritos de los no acostumbrados al ver a sus pilotos sortear las placas de hielo y corregir derrapadas.

Ayer tenían que explicar de forma extenuante que no podían aceptar dinero cuando se obstinaban en hacerlo, y no encontraban entonces explicación a que se les llevara en sus TTs  desde las 6 de la mañana a sus centros de trabajo sin coste.

Muchos voluntarios trabajaron durante toda la noche sacando gente de la carretera. “Yo he dormido una hora”, leí, “no puedo parar sabiendo que hay gente tirada en una carretera sin agua, sin calor, con niños”.

Días duros para esos voluntarios, pero ni antes eran demonios ni ahora ángeles. Solo personas que tenían la máquina necesaria el día necesario, que por un día llenaron sus cabinas con las ventanillas bajadas, de desconocidos que necesitaban dializarse, traumas, o dar el relevo a su agotado compañero del hospital, todos factores altos de riesgo cov¡d pero…. ese día no había covid, ese día había solo que devolver  esa única pizca que pudieron dar a los que desde hace casi un año se han matado por salvarnos la vida.

Y no, esos voluntarios, ni antes eran demonios ni ahora ángeles, porque a esos voluntarios les gustaba lo que hacían. 

Su pasión al servicio de quien lo necesitó.