-NO TE PREGUNTES SI ERES FELIZ, PREGÚNTATE SI HACES FELICES A QUIENES TE RODEAN.

domingo, 17 de julio de 2016

Crónica Mauritania (11-09)


 Recién llegados de África mi Patrol y yo, a cual más reventado con más de 8000 km. y 1.200 litros de combustible a una insoportable media de 49.6 km. por hora.

Hace tres semanas cruzamos Marruecos y el Sahara español en dos días, conduciendo 14 horas diarias por las peligrosas carreteras africanas que de noche son una ruleta rusa, en la que después de tantas horas de conducción, las luces de los camiones que se te cruzan invadiendo parte de tu calzada te obligan a apartar la mirada del reflejo de sus luces, pasando a escasos centimetros de nuestros morros.

Cada vez que viajo a África me parece algo normal, solo al volver te das cuenta de su peligrosidad, pero allí te acostumbras, y al final, parece convertirse en un juego virtual en el que parece que si chocas lo único que sucede es que pierdes la partida y hay que echar otro euro para continuar jugando.

Aún así, allí no es tan peligroso, todos tus alertas adormecidas en España se activan allí y los reflejos se multiplican.

Tras los lentos y primitivos trámites en la penosa frontera Mauritana y atravesar la zona libre, territorio de nadie, una trialera de 4 kilómetros atiborrada de minas y coches reventados por ellas, iniciamos nuestra ruta por el país en dirección a Malí, donde
llegamos a Atar, y después a Chinguetti la séptima ciudad sagrada del Islam. Después, rumbo a oriente y más tarde al sur para acometer una gran zona desértica entre un inmenso mar de sol y dunas desde Ouadane hasta Tidjika. Las autoridades nos dan referencias de que todos realizan este trayecto desde una pista que sale de Atar y llega a Tichit, pero que atravesando las dunas no es posible. Por donde lo hicimos fue una sonada etapa del Dakar del 2.000 en la que solo lo consiguieron cruzar con éxito dos Mitsubishis, teniendo que ser rescatados de la arena todos los demás. Nosotros, al haber llovido un poco y no tener la prisa de los Dakarianos por llegar a meta lo tendríamos algo más fácil, aunque


impresionaba ver lo que teníamos por delante, arena, arena y arena. Una vez dentro si hay problemas y los coches no quieren avanzar……buff, mejor estar muy preparado física, psíquica y técnicamente para salir de allí a pié.


Cuando en los numerosos controles militares antres de adentrarnos en el desierto nos preguntaban que por donde pensábamos atravesar el desierto y les señalábamos con la mano la dirección insistían en que ello no era posible, que por allí no pasaba nunca nadie. Ante nuestra insistiencia, se daban la vuelta con un gesto de..... Illsaláh....Si Dios quiere y de "iros a paseo chalados".


Tardamos 3 días en sortear el mar de dunas, conducíamos 12 horas diarias y hacíamos tan solo 100 km. diarios por la gran dificultad de la navegación en una fina arena que engullía los coches. La complicación de esas dunas, distintas en color y densidad a las que conocíamos hasta ahora y por los continuos atrancos, nos obligaba a  palear repetidamente bajo los coches para liberarlos cuando se los tragaba la arena.

Una tormenta de arena estando en medio de ese Erg, o una lluvia, muy habitual en el desierto en estas épocas, nos habría puesto las cosas realmente delicadas. Pero ya estábamos allí y no había vuelta atrás, si la mecánica funcionaba, y la climatología no nos jugaba una mala pasada, la gran experiencia de navegación en dunas de nuestros guías era una buena garantía.

Sentía una gran sensación de claustrofobia. No ver alrededor tuyo más horizonte que arena en cientos de kilómetros y que la mayoría de los que allí estábamos, por físico, dependíamos de la mecánica de nuestros coches para poder escapar de allí, te sobrecogía.

Si los TTs encallan en el desierto por una climatología adversa y se paran a 200 km. de la pista transitada más cercana, caminar 50 km. diarios para sortearlo en 4 días y calcular el agua que debería de cargar fue lo primero que me sobrevino a mi cabeza. ¿Quien aguantaría durmiendo por el día y caminando 50 km. cada noche con el poco agua que se podía trasladar?
Allí tampoco se piensa mucho en ello, la cabeza no mide el riesgo con los mismos baremos que en Europa y como los nómadas, vives el momento, el futuro son las próximas 2 horas, no se percibe el peligro igual que en la urbe, pero ya aquí, en España, con la cabeza fría y recobrando la "mentalidad temerosa y protectora occidental" se vé como una temeridad.

Tan inhóspito y agreste era el lugar que pasamos por una zona militar secreta del ejército Mauritano fronteriza con Malí y al vernos los centinelas acercarse nuestros 10 coches por donde nunca antes habían visto a nadie, hicieron que el mando hiciese salir a toda la guarnición a interceptarnos antes de acercarnos más a sus instalaciones. Nos debieron de confundir con los bandidos, que son frecuentes

en esa zona y que hace poco degollaron a una patrulla Mauritana, por lo que la alerta debía de ser máxima y en cuanto nos divisaron a bastantes kilómetros salió toda la guarnición apoyados por dos furgonetas todo-terreno con ametralladora que pusieron una a cada lado de nuestra caravana y desplegándose todos los soldados que los ocupaban, rodeándonos, tirándose cuerpo a tierra y apuntándonos desde las dunas y dándonos orden de no movernos hasta que llegara el mando de la guarnición. Allí ni respirábamos. Yo pensé, joder son militares no terroristas, tranquilidad. Pero los militares Mauritanos...no tiene mucho que ver con un militar al uso y menos en ese lugar donde estarían los "castigados".

Cuando llegó el mando y nos preguntó que hacíamos allí el tío flipaba.

"Estamos de Rally 4x4".

¡PERO QUÉ RALLY! decía llevándose las manos a la cabeza sin creerse lo que estaba viendo. Pero ya cuando le explicábamos por donde habíamos venido y por donde tratábamos de marchar, -si no nos ametrallaba antes el tipo-, ya bizqueaba y miraba al cielo frotándose la testa.

¡Si nadie ha pasado por allí, nunca! ¡No se puede, es imposible ir por allí! ¡AQUÍ TODOS QUIETOS HASTA QUE PIDA INSTRUCCIONES A LA CAPITAL! Cuando le ví sacar el teléfono vía satélite pensé, si con ese cacharro piensas hablar con la capital del pais nos quedamos aquí a vivir.


Después de varias gestiones del jefe militar con sus mandos de la capital por teléfono satélite tras apuntar con su antena a todos los puntos cardinales (Al Este, compañero, al Este está el satélite joder, que haces apuntando a las canarias), y sin tener claro quien pasó más miedo, si ellos de los "bandidos", o nosotros, de estar encañonados media hora por unos asustados soldados que cuando nos rodearon y al coger alocadamente los cascos cuando dieron la alarma no debieron atinar con los suyos y les bailaban en sus cabezas teniendo que llevar el arma en una mano y con la otra sujetárselos y que cuando se tiraron cuerpo a tierra, se les caían y rodaban por las dunas. De coña fué la "marcial" forma de rodearnos alocadamente. De haber tenido malas intenciones no habríamos dejado uno vivo.Estaban literalmente cagados....nosotros más.
Una vez revisados todos los pasaportes y darles sus mandos vía libre, nos dejaron proseguir, insistiendo en que estábamos como sonajeros de andar por allí.


Estuvimos 8 o 9 días seguidos acampando en el desierto sin pisar carreteras y sin pillar una ducha, Fernando y yo dormíamos al raso, siempre nos ha gustado contar estrellas en el desierto, pero 2 noches por el viento y la humedad tuvimos que montar la tienda.


Eso de las tiendas Decathlón son un infierno; las tiras al aire y se montan solas en un plis, pero recogerlas es un trabajo de ingeniería, me siento incapaz de atinar con ese extraño juego de muñecas que tienes que hacer para que la maldita tienda se pliegue. Es mejor comprar una para cada día e ir dejándolas allí.

Marruecos comparado con Mauritania es Nueva York, la pobreza es extrema, según avanzábamos hacia el sur se asemejaban ya más a los paisajes de la sabana del África negra y del Sahel, las pieles mucho más oscuras y la fisonomía de los habitantes más erguida y de considerable altura comparada con los marroquíes.

Tomamos ya desde la capital dirección norte por la orilla del mar, kilómetros y kilómetros de playa hasta llegar al Cabo Tafarit donde compramos peces a los pescadores que allí estaba y después de un laborioso trabajo de limpieza y descame, los cocinamos en un fuego en la playa.

Cuando salimos a la carretera, una de las pocas que tiene el país, era lentísimo el avance debido a los continuos controles militares que nos paraban, algunos cada 5 km. ¿Qué podíamos hacer ilegal en un tramo de carretera de apenas una decena de kilómetros para que nos parasen continuamente? Lo más que pudiera suceder es que nos caducaran los pasaportes en esos diez minutos, pero en fin, es algo inevitable en África, hay que sacar los pasaportes continuamente y darles –no se para qué- tu profesión que les encanta saber lo que eres.


En los arcenes se acumulaban los camellos, los borricos y las vacas muertas atropellados por los vehículos, los había por docenas y nadie se ocupaba de recogerlos.





De vuelta hicimos noche en Villa Cisneros, ahora llamada Dakhla, antigua ciudad española. Allí encontré un sacerdote español, uno de los dos que quedan en todo el Sahara Occidental, estuvimos en una terraza tomando una cerveza y charló con nosotros sobre la marcha verde que el vivió de cerca y como el espabilado del Hassan enviaba Marroquíes a la zona para sobre poblarla y ganar así un improbable referéndum y hacer suyo todo el Sahara. El elemento éste mandó contra las tropas españolas a 300.000 civiles de los que 150.000 se quedaron a vivir allí.

Al día siguiente dormimos en Tan tan, antes pasamos por Tarfaya, otra plaza española y en ese momento estábamos a 100 km. de las Islas canarias, buena cobertura Movistar y emisoras en español que nos ponían al día del secuestro del Alacrana y de los derrapes del Atlético de Madrid.


El último día ya muy cansados decidimos hacer 1.400 km. desde Essauira y ya del tirón cruzando la frontera por Ceuta y cogiendo el Ferry llegar a casa.


El contraste entre Marruecos y Mauritania es brutal, cuando aquel mira claramente al norte buscando un acercamiento a Europa lento pero progresivo, Mauritania mira al sur, así como sus pocos enlaces asfaltados que apuntan más a Senegal y al Sahel que hacia sus mal avenidos vecinos del norte.


Un viaje que tenía por hacer pero que no sé si volveré a repetir…..demasiado rudo para tan poco tiempo. O haces kilómetros de sol a sol sin descanso y gastas tus fuerzas en avanzar metro a metro por el desierto o lo dedicas más tranquilamente a enriquecete conociendo a sus gentes, las dos cosas es imposible en tan solo 20 días.



Ver pasar arena y más arena sin mirar a los ojos unos segundos de quienes te encuentras, sin un rato para expresarme por señas al atardecer cuando cansado llegas a algún sitio habitado, o pasar en nuestros coches sin aprender algo de lo mucho que saben de sobrevivir quienes allí habitan, no es mi ideal de viaje a África.




Aún así, hay que ir una vez en la vida al menos a sufrirlo y disfrutarlo. Mucho queda en la retina y en el espíritu cada vez que cruzo el Estrecho que me hace ver la vida de otra forma durante una buena temporada……..hasta que se me gaste el “carburante” y vuelva a bajar a “casa”.

miércoles, 6 de julio de 2016

Diario Travesía de los 3 macizos de Picos de Europa

En 3 días segunda edición. A ver...

 

 Preparamos el recorrido abriendo las rutas con las pistas que ya conocía de hace años cuando las rodaba en TT y las completamos con alguna que pillamos por el wikiloc. Queríamos acometer los 3 macizos y trabajando en el Compe conseguimos  cerrar el círculo en un recorrido que aparentemente, en la pantalla de un ordenador , parecía viable. Salían 300 km. pero por algún motivo al calcular las altitudes el Compe nos daba una altitud acumulada de 16.000 metros…glubs….acojone. 


No podía ser, yo le calculaba a las malas 12.000 m. así que mantuvimos los planes y si al final el Compe tenía razón la ruta  era inviable y al tercer día estábamos en la playa tomando mojitos. 

 











Sábado 6 de Julio.
44 km. 1.150 metros de altitud acumulada.
El sábado madrugamos, queremos estar en Llánaves de la Reina a media mañana para llegar a comer a Potes. Cuando llegamos está ya esperándonos Daniel, un amigo que se incorpora con nosotros.
A la una comenzamos el ascenso al puerto de San Glorio y de aquí al mirador del Oso (Cajamadrid). Empezamos un largo descenso hasta el pueblo de Cosgaya, una pista con bastante desnivel  y piedra muy suelta que al llevar alforjas hacen trabajar frenéticamente a nuestros frenos, obligándonos a parar en varias ocasiones a enfriarlos. La bajada le supone a Daniel dos oxtiones  así, para desayunar. 
 









Llegamos abajo con 4 pinchazos. Un enlace por carretera nos lleva a Potes donde nos apretamos unos bocatas en la estación de autobuses y después de fundirle todos los aquarius seguimos camino. En unos kilómetros empezamos nuestra primera trepada y el ascenso estrella del día al collado Pelea con unas rampas interesantes que Luis sortea con fuerza, los demás “preferimos pasear  nuestras bicis andando”.  Un pequeño descanso en el Collado comentando quien es el figura que diseña esas pistas y que desde luego en los ciclistas no estaba pensando y nos tiramos nuevamente a tostar nuestros frenos. Yo debo de parar, mis frenos no responden no pueden parar mi bici con el peso de las alforjas y la pendiente supera l 25%.




Llegamos a Bejes y nos alojamos en el albergue de la aldea donde nos recibe el hospedero, un simpático tipo con una coleta de chino siglo XIX que vive con su mujer y un perro sordo y medio ciego que se va dando mamporros con todo lo que se encuentra. 
Daniel dice que la ruta se le atraganta y piensa en abandonar al día siguiente. Nos dice que no tiene nada claro que esté disfrutando con este concepto de MTB. Le animamos a seguir un día más aunque le explicamos que si “Lo está pasando mal” está en la misma situación que nosotros, pero si “SE lo está pasando mal” éste no es su forma de entender la bicicleta de montaña. Ya descansado parece que lo ve de otra forma y decide continuar.
 










Una cenita de sopa de fideos y pollo y tras breve charla nos vamos a la cama donde Luis se va dando ostias con todo lo que se encuentra en su camino hasta llegar a su litera. Cuando deja de golpear todo el albergue con su cabeza conseguimos conciliar el sueño.
Domingo 7 de Julio
35 km. 1.700 metros de altitud acumulada.
Tras un buen desayuno nos despedimos de nuestros hospederos, cargamos agua y emprendemos la marcha. Salvo un corto descenso a Sotres el resto de la ruta es de subida continua sin dar descanso. Paramos en Sotres a gestionarnos unos fiambres en Casa Cipriano y emprendemos los últimos 9 km. con un ascenso de 900 metros hasta el hotel- refugio de Áliva.
La subida se nos atraganta y el grupo se rompe, lo mejor es subir cada uno a su ritmo. Conseguimos llegar, bastante agotados pero contentos de haber conseguido finalizar otra etapa que aunque corta en kilómetros no da mucho margen al descanso. Daniel llega con más de media hora de retraso. Parece que vuelve a decidir que ese es su último día… bueno… cuando recobre el aliento y duerma un rato probablemente vuelva a cambiar de idea.
Por la tarde algunos vamos paseando hasta el mirador del teleférico para hacer tiempo hasta la cena. El entorno no voy a gastar tiempo en describirlo, sería imposible, hay que verlo.
Cenamos, nos metemos unos orujos y nos vamos a dormir, mañana tenemos otra  que como las anteriores acometemos con miedo por las altitudes que nos daba de referencia el compe  al prepararlas. 











Lunes 8 de Julio.
39 Km. 1.050 metros de altitud acumulada
Comienza el día con una potente bajada de 9 km. hasta Espinama y un ascenso de 5 km. hasta Fuente Dé, la base del teleférico. Descendemos mil metros que posteriormente deberemos de recuperar  ascendiendo a Pandetrave. En Fuente Dé arranca la pista con duras subidas que nos tomamos con tranquilidad y reservándonos pensando en los días que quedan por delante, aunque empezamos a ser optimistas viendo que las previsiones de los 16.000 metros anunciados son un error. 

Llegando a Pandetrave Juan no se perdona haber dejado la cámara réflex en el coche y decide desviarse al coche 20 km. a por ella. Daniel decide retirarse, va penando mucho y creo que piensa que nos está retrasando. Yo llevaba ya convenciéndole dos días de que siguiese y ya prefiero no insistir, su MTB es otro. Nos despedimos y seguimos por una bonita y técnica senda el descenso hacia Posada de Valdeón donde comemos. 

Solo nos queda descender 9 km. hasta Cain. Paramos en una torrentera donde el agua al golpear  en su caída crea un vapor que nos refresca  y nos quedamos allí bajando la temperatura.
En Caín nos alojamos en el albergue (no recomendable huele mal debido a un perro podrido que vive con ellos, que le permiten el paso a la cocina y que aunque la comida es abundante hay en el pueblo otras opciones por el mismo precio y más variedad.) Damos un paseo iniciando el desfiladero del Cares y refrescándonos en la orilla del río donde Oscar sigue agotando las existencias de helados del Parque Nacional.
Después de cenar algunos se van a dormir y otros aguantamos hasta la llegada de Josete que se incorporaba al viaje. Llega a la una y nos vamos a dormir pues decidimos iniciar el desfiladero a las seis de la mañana con el fin de estar a las 8:00 en Puente Poncebos y así no incordiar a los senderistas que madrugan para hacer el desfiladero.











Martes 9 de Julio.
65 km. 2.200 m, de altitud acumulada.
A las 5:15 nos levantamos, algunos hemos dormido menos de 5 horas, la petada promete, es la etapa estrella, nos  despedimos de un ciclista que llegó la noche anterior y que como no llevaba despertador me encargó avisarle. Se encendió un porro se montó en la bici y se fue.
Antes de amanecer  y puntuales salimos. A las 8:00 estamos en Poncebos y como estaba todo cerrado decidimos tirar hasta Arenas de Cabrales y quitarnos algún kilómetro. Allí desayunamos tomándonoslo con tranquilidad, son las 9 de la mañana y nos hemos quitado 20 kilómetros. 
Cogemos agua e iniciamos por carretera la subida hacia Benia de Onís donde comienza el ascenso  a los Lagos por el lado heavy. Yo me encuentro fuerte y voy tirando, los demás creo que por el efecto compe y su altitud total acumulada siguen reservándose.

Yo, ya desprendido del “síndrome Compe” que nos daba la altitud de 16.000 metros y convencido ya de que era un error subo fuerte hasta arriba, la reserva de los días anteriores me ha venido bien y consigo llegar arriba fresco. Allí esperamos a los demás y tras 500 metros por un pedrolar donde los rebecos van con muletas llegamos a las últimas praderas que nos dejan en el lago Ercina, comemos y seguimos al Enol. Allí iniciamos la pista hasta el refugio de Vegarredonda donde en 4 kilómetros hay un cartel indicativo de “prohibido bicicletas”.
 











Porteándolas vamos avanzando y en unas pallozas las candamos, las escondemos y seguimos andando hasta el refugio de Vegarredonda. Yo llevo lo justo, la documentación y el saco pero algunos llevan más equipaje que la Piquer, no entiendo muy bien porqué trasladan tanto para pasar una noche.  El cartel de “prohibido bicis” sobraba, no se pueden ascender los 500 metros de altitud empujando bicis y con alforjas y después del duro día imposible.
 











Ya en el albergue los valientes se ducharon con el agua gélida de Vegarredonda,  yo decido lavarme como las mozas en los pueblos, chof, chof en los sobaquillos y despachado, que la mugre conserva, te protege, y te hace vivir más años. Una grata charla con el guarda del albergue que nos contó como trasladaba los víveres entre su viejo Suzuki y sus tres caballos y cena temprana. A las 10 estábamos todos durmiendo y acunando a Luis y sus sueños nocturnos.











Miércoles 10 de Julio.
52 km. y 850 m. Altitud acumulada.
Óscar con su tobillo castigado decide no subir al mirador de Ordiales y Pedro le acompaña. Josete tras varias visitas al aseo decide finalmente no perderse las vistas. En una hora llegamos al mirador, donde vemos mil metros más abajo por donde vamos a pasar en dos días. Descendemos, recogemos el resto del equipaje en el refugio y regresamos a por nuestras bicis que ya nos tenían preparadas Oscar y Pedro. 
Bajamos el primer tramo por carretera hacia Cangas y antes de Covadonga nos desviamos para seguir por pista. Al principio muy rota y un despiste nos hace perder el track por lo que para no retornar decidimos tirar de cartografía y bajar hasta la carretera por otro valle. Llegamos a Intriago y aquí volvemos a improvisar para no ir hasta Cangas por carretera y en Corao tomamos una pista paralela a la carretera que nos lleva junto al rio hasta Cangas donde en el puente Oscar sigue devorando helados y nosotros Acuarius. (Si alguno seguís los track, esta pista no viene pero es fácil de localizar. Siempre junto al río.)

Seguimos ruta hacia el desfiladero de los Beyos, inicialmente por pista y luego por carretera. Un receso para bañarnos en el rio y al salir nuevamente a la carretera vemos un bar donde nos comemos unos bocadillos. Más adelante paramos a darle su ración de helados a Oscar y ya, cada uno a su entender y ritmo llegamos al desfiladero de los Beyos.
El complejo está llevado por dos rumanas que una vez que nos pasan los DNI y nos dan las llaves y el gorrito para la piscina se ponen el bikini y se suben a la piscina con nosotros. Yo no entiendo nada, si están aquí quien está llevando el negocio. Y las tías se meten en el spá delante de nosotros. Por un euro te dabas chorros una hora.
Cenamos y salimos un rato fuera a ventilarnos los orujos y a dormir.

 










Jueves 11 de julio.
25 km. y 1.430 m. altitud acumulada.
Tenemos que deshacer 4 kilómetros del día anterior y a partir de aquí llegar hasta Amieva en otros 4 km. todos en ascenso. Del pueblo sale también en subida la pista que nos llevará a la central eléctrica y más adelante al embalse de la Jocica.

Teníamos dos opciones, ir hasta el refugio de Vegabaño por el embalse de la Jocica o ir por la senda del Arcediano. Tras trastear unos días por internet y leer que por el Arcediano era inciclable y preguntar los días previos al viaje a gentes de la zona cual era mejor opción, decido que por la Jocica, aunque menos bonito era la elección buena. 
¡Redié! Desde que llegamos a la Jocica hasta casi Vegabaño no monté en la bici ni 500 metros. Nos chupamos 4 horas empujando la bici y sorteando unos escalonarros y unos pedrolos más grandes que mis cojones.
Con los 30 kilos de bici-mochila-alforjas fue el petadón del viaje que dejó el día estrella de la subida a Picos en una excursión de ninfas vírgenes por el paraíso de los elfos.
Eso no acababa nunca. Yo me adelanto al grupo, pues ya como jaco viejo la experiencia me ha enseñado que este es el momento de ponerme a parir el grupo y así no les oigo lo mucho que me quieren.
Solo nos encontramos con un senderista que me dice:
- ¡Pero que hace usted aquí con una bici! ¿Pero señor usted sabe donde se ha metido?
 -Pues no sé, yo lo vi en un mapa.
-¿Y esas voces que se oyen a lo lejos es un grupo que viene con usted?
-Si, son amigos míos pero como me insultan he decidido adelantarme y así solo oigo su eco.
-¡Pero señor, quien le ha dicho a usted que por aquí se meta con una bicicleta!
-Mire, lo que han hecho no es nada comparado con lo que les falta, no han hecho ni la cuarta parte y lo que viene es mucho peor, todo son peldaños y los últimos 800 metros es una ascensión a pelo que no podrán subir el peso de las bicicletas, se van ustedes a deshidratar antes de llegar, le recomiendo que se busquen una sombra y a las 6 de la tarde retomen el camino que van a tardar muchas horas en conseguir salir de aquí y mejor sin sol.
A mi las nubes que venían del oeste no me hacían ninguna gracia. Mejor seguir.
Me despido de mi pesimista amigo y convengo con él que no diga nada a los demás de la liada que tenemos. Con uno solo con ganas de suicidarse mejor.
¡Joder le faltó tiempo! Les oigo cuando se cruzan que le preguntan ¿falta mucho?
-No puedo decírselo, me ha dicho el de delante que no les diga nada.
Y de fondo le oigo que dice, no llevan ustedes ni la cuarta parte.
¡Valiente cabrón insolidario! 
Decido apretar y volver a dejar distancia con el grupo para no oírlos.

Llegamos a una fuente que nos da la vida a todos, yo les llevo como media hora de ventaja y decido seguir antes de que me alcancen. ¡Allí estaba el postre! 800 metros de subida cruel empujando la bici a metro de altitud por paso dado.
Ya arriba parece que las cosas se ven de otra forma. Llegamos al refugio, lugar paradisiaco. El refugio tiene una decoración que sobrecargada es poco. Todo el refugio dedicado a gnomos.
Cenamos fuerte. De primero Ensalada de pasta y Lentejas, nos pimplamos un plato de cada. De segundo lomo en salsa, huevos y unas bolas de no se qué, mitad buñuelo, mitad croqueta.
 








Pasamos la noche en una habitación de 5 metros cuadrados donde dormimos los 8 y todavía había sitio para otro. Yo paso media noche sorteando los aspavientos nocturnos de Luis y sorteando sus mamporros al aire. ¿Y no va el tío y me dice al día siguiente que no ha pegado ojo? ¿Entonces todas las ostias que soltabas eran conscientes? Joder Luis desde que haces triatlón has perdido parte de masa de arriba.

 








Viernes 12 de Julio
40 km. y 900 m. altitud acumulada.
(Para cerrar el círculo hasta Llánaves y dado que nosotros acabamos en Posada de Valdeón hay que sumarle otros 900 metros de altitud y 35 km. más.)
Bajada hasta el pueblo donde nos pasamos del track por lo que ascendemos al Puerto del Pontón por carretera, de aquí al puerto de Panderueda y aquí algunos deciden bajar por carretera y otros bajamos por el viejo camino de Posada. Un acierto, preciosa pista entre hayas que nos deja en el mismo pueblo. Se acabó.

Más de 300 km. y cerca de 10.000 metros de altitud positiva acumulada han cerrado el círculo.
-Si alguien piensa realizarlo mi apreciación es:
-Dificultad técnica media-baja.
-Dificultad física alta.
-Zona de Jocica: Dificultad física EXTREMA. (El guarda de Vegabaño recomienda hacerlo por el Arcediano)
-Desfiladero del Cares y Acercamiento a Vegabaño por normativa hay que portear la bici. Y el desfiladero muy temprano para no molestar a los senderistas.

lunes, 27 de junio de 2016

La rebelión de los serie BETA


Hay dos clases de humanos, los serie ALFA, serie “pensante”, dotada de cerebro y seso, como ejemplo para comprensión del lector, la clase política mismamente.

La segunda, la serie BETA son los “no pensantes”, está dotada de estómago y come plátanos. O sea, todos los demás.

Los ALFAS (serie pensante) manipulan la masa o sebo que debiera ocupar el cerebro de los BETAS (serie no pensante) y se instalan en los puestos de control de la sociedad ALFA-BETA para jolgorio y recreo propios.

Para que la serie BETA no entremos en rebeldía molesta e incordiosa -que una cosa es ser “no pensante” y otra “no pensante gilipollas”-, nos dan un plátano y una pelota, con lo que queda anulada nuestra capacidad no pensante más todavía si cabe y en hilera cuatrienial nos ponen con una urnita a elegir a la serie ALFA que nos gustaría nos diese más plátanos.

A las 20 horas se cierran los decorados, los ALFAS tiran nuestras papeletas y las cáscaras de los plátanos al cubo verde y se juegan al parchís los cargos y sueldos para los 4 próximos años. El primero que abre con un 5 será el que hará de Presidente y el que se cuenta 20 le tocará hacer de Tocapelotas. Realmente son amigos íntimos y se llevan de puta madre pero los BETAS no lo sabemos, o sí lo sabemos, pero solo queremos plátanos.

Los BETAS, cierto es, tenemos capacidad de mejora intelectual, lenta ella pero posible, y para frenar estos peligrosos síntomas que puedan destapar el percal y liarla parda, los ALFAS, cuando no nos caben más plátanos, nos resetean nuestra masa o sebo con programas televisivos de BETAS Vs BETAS, en los que la sub-serie humana “Beta-Portera” entra en conflicto con la sub-serie humana Beta-Folklórica”. Estos programas anestesian –por embelesamiento- el avance mental, lento de cojones, pero progresivo, de los serie BETA.

ALFAS hay dos tipos, los ALFAS “Choriceros” y los ALFAS “Trileros” propiamente dichos.

Sin embargo BETAS hay un huevo de ellos. Casi todos en T5.

Hay BETAS “Supervivientes”, BETAS “Granjeros” que polinizan a BETAS “Granjeras”, BETAS que encierran un mes en una habitación de 20 m2 para que se ostien o 3 meses en islas llenas de cocos, BETAS que semi-bailan y otros que semi-cantan, BETAS que llevan tiempo sin verse y expulsan lágrimas al reencontrarse, BETAS que viven en un internado rodeados de un bosque misterioso lleno de gente, BETAS simétricos calvos y macarras y BETAS de pene largo......y...... Pocholo el BETA ibicenco. Luego ya están el resto de los BETAS, que somos los que miramos comiendo plátanos.

Pero algo ha hecho cambiar el ciclo y pone en peligro la estabilidad de la serie ALFA. Una BETA, serie femenina, ha escapado del control ALFA ha mutado y progresa más rápidamente de lo normal.

La llaman la Princesa del Pueblo, su nombre Belén Esteban, una BETA no pensante que se ha hecho en el mercado secundario con una platanera en casa.

Esta BETA serie femenina ha sido proclamada Princesa del Pueblo y estandarte de nuestra rebelión contra la serie pensante ALFA, y nuestra Princesa, –tóquese el lector los huevos- ha salido en la última encuesta realizada por BETAS avanzados como TERCERA FUERZA POLÍTICA DEL PAÍS, por delante de la serie pensante ALFA “IU” y “CIU” que son los que se contaron 10 con la ficha verde.


Un sondeo elaborado por la empresa Sigma Dos a petición de Telecinco ha determinado que si la ex de Jesulín de Ubrique se presentase a unas elecciones conseguiría posicionarse tan sólo por detrás de PP y PSOE y por encima de otros grupos políticos como Izquierda Unida.
El estudio se ha elaborado a través de encuestas telefónicas a 3.200 personas de distintos segmentos de la población (edad, sexo, comunidad autónoma...), y el 8,9 % de todas ellas, votaría a Belén Esteban como Presidenta de Gobierno en las próximas elecciones, sin importar el programa político que presentase y consiguiendo 5 escaños en la Cámara Baja.Por delante de la de San Blás se encontraría el PSOE, con un 37 %, y el PP, con un 40 %. (Fuente ADN.es/cultuta y ocio)

En España somos unos cachondos o....lo otro.
Para no caer en seria depresión me quedo con lo primero

domingo, 5 de junio de 2016