-NO TE PREGUNTES SI ERES FELIZ, PREGÚNTATE SI HACES FELICES A QUIENES TE RODEAN.

miércoles, 26 de agosto de 2020

PRUEBA Y TESTEO DE LA BICICLETA ESCOTTEX UNO PUNTO UNO EQUALITY.

No es necesario palparla, es suficiente una primera mirada de soslayo para sentir que nos traemos entre manos, para saber que nos encontramos ante una sobria máquina, una yegua salvaje, un somormujo de las retamas que nunca defraudará ni al más exigente usuario y porqué no decirlo, usuaria.

Solo dar la primera pedalada y ya algo propiamente dicho nos indica, que nos encontramos ante una dama feroz, sobria pero ágil, esquiva pero dinámica, audaz pero sensitiva.

Cierto es que el lanzamiento de su horquilla, -creo que es la horquilla, si no lo otro-, nos puede jugar alguna mala pasada si nos encontramos en una trialera con una monja tocando la guitarra o simplemente frente a una morsa ecuestre, pero a poco que sobrecarguemos el retraso de la tija con nuestro ano, compensará ese pequeño desequilibrio que no deja de ser una sensación propiamente dicha y en ningún caso una actitud. Siempre responderá fielmente a nuestros closnollos. Incluso con lluvia.

Aún así se echa en falta un aumento de los grados de torsión de un par de atmósferas, grosso modo. Esto corregirá la flecha de la biela y aumentará la mosflalla del piñón que tiende a retacar.

En las siguientes imágenes cedidas por Bryan Mc Dowell (Gracias Bryan)podemos disfrutar las sensaciones que transmite tanto en ruta, como demostrando que es una agresiva trepadora y llegar donde otras muchas con más pretensiones y mejor ángulo Thorsen no llegan ni de coña.

Aunque las primeras sensaciones son de que nos encontramos ante una máquina para cortos paseos, nada más lejos de la realidad, ¡no jodas! Nuestra Escottex nos reserva grandes sorpresa ocultas,, y que por ocultas puedan parecernos casnoplias, pues no, ¡coño que no! Que no es así ostias, que carga que te cagas.

Aquí puede observar el avezado lector a poco que se fije que a diferencia de la competencia nos sorprende con una tercera rueda de repuesto. Esto parece una gilipollez pero no es así, si tenemos en cuenta que podemos evitarnos el llevar una cámara de repuesto.
En el reportaje fotográfico se puede comprobar que nuestra Escottex carga lo no escrito, incluso lo nunca visto. En el momento de la prueba no pudimos por causas ajenas a nuestra editorial someterla a la prueba del botijo, pues no llegó al cierre de la edición, pero pudimos comprobar que nuestra pequeña Escottex, no solo se lo traga todo, sino que lo absorbe todo. Sus señas de identidad no tardan en aflorar e incluso a veces aflugir y regurgitar, y nos hace encontrarnos ante una auténtica bestia pero bella a la par que eso es lo difícil no te jode.

Hogareña pero también gaznaflilla y soborbeta, aqui podemos ver a nuestra rapaciña tímida pero curiosa.
No nos dejemos engañar por las apariencias, nuestra scottex es fácil de transportar.
Se traslada bien, se guarda bien y siempre nos deletairá con pequeños rincones donde trasportar nuestros enseres y barblastos. Siempre nos sorprenderá y nos dejará boquiabiertos su capacidad de carga.
En definitiva, pocas máquinas hemos testado que nos transmitan las sensaciones de igualdad, libertad, desahogo y crescencia que nuestra sobria y bien modulada Escottex que de haber tenido en las cubiertas probadas unos tacos un poco más abiertos y en forma de liendre para facilitar su drenaje habría sido más dócil de frenada.

Como punto negativo, si destacaríamos la redondez de la tija y principalmente de la potencia. Ésta, es francamente mejorable, a poco que se la eche aceite de oliva y un par de tomates en el rodamiento interno.
Tampoco va a destacar de una forma ostentosa el buje trasero, es algo lento e impreciso en sus reacciones y en alguna subida puede darnos sensación de torpeza, pero ya sabemos amigos que la bici perfecta no existe y nuestra pequeña Escottex ahí es francamente mejorable, pero al fin y al cabo es solo el trasero, el delantero compensa sobradamente las carencias de nuestra vieja compañera de salidas y es raudo y en algunas ocasiones voraz y giratorio.

Como conclusión decir que quien opte por esta soberbia doncella del monte no saldrá defraudado y regresará siempre con una amplia sonrisa en las fauces que le llevará a no encontrar un mejor sitio para esta bestia del rodar.

 

lunes, 10 de agosto de 2020

¡Quemar rutina ya!

¡Ya lo echaba en falta...Demasiada ciudad, demasiado trabajo estéril en una España que cruje, y demasiada preocupación urbanita sin solución. Necesitaba evaporar una buena dosis de adrenalina, perderme y cagarme vivo…¡Como antes joder!

Me levanté temprano, dejé la cámara de repuesto en mi cuevita, no la quiero para lo que necesito hoy. Miré de reojo mi cajita de barritas energéticas caducadas. Hoy os quedáis ahí. Hoy quiero asustarme. Hoy quiero olvidarme durante unas horas de que vivo en la España de la crisis y su euro agoniza, de que hemos tenido los santos cojones de votar a los mismos que nos han metido en ésta liada para sacarnos de ella. Quiero olvidarme de que existe el 112, la crema solar y Protección Civil. Hoy quiero estar solo, mi bicicleta y yo, solo ella, pasar un buen... o malo. Sin más ayuda que ella y yo. Como antes.

Solo un resquicio modernista, mi gps, pero solo para meterme, hoy no quiero que me saques. Las pilas, adrede, agonizando. Solo necesitaba las justas para entrar, no para salir. Siempre conmigo, mi brújula de mercadillo, con su termómetro al dorso que siempre marca 42 grados. Sin aceite. De agua sucia e imantada a la primera herradura que pille. No aciertas nunca el norte querida compañera, pero lo intuyes.

El tiempo según Maldonado, chubascos. Según Terra un poco de cada, que es lo justo para acojonar y dejarte en casa. Al final el mejor parte el que dios nos dio a entender, sacar el brazo por la ventana del dormitorio y lo que toque, que siempre es bueno....aunque llueva.

Llevaba demasiado tiempo entre semáforos, en estúpidas reuniones de corbata y Blackberry, entre el “usted” y el “encantado de conocerle”. Entre negocios inertes de una España que nadie sabe hacer flotar, aunque digan que nos sacarán ¿?…. de donde ellos nos metieron.

Necesitaba respirar monte. Necesitaba pasarlo mal. Y mal que lo pasé. Las pilas aguantaron lo suficiente para indicarme, a lo lejos, una posible salida, las fuerzas justitas, tan justitas que me abandonaron a poco de iniciar la gran subida que me sacara del valle donde me metí y donde mi cartografía solo marcaba curvas y curvas de nivel. Me tocó empujar mucha bicicleta, me tocó asustarme, me tocó gastar suela y acojonarme pero...¿No es lo que buscaba?

¡Tanto tiempo sin asustarme! Tanto tiempo, ya meses, domesticado. 58 km. Los últimos 8 por carretera, no había mas fuerzas. Pero ya tocaba perderme. Y mejor solo.

Necesitaba que mi Sociedad, mi "civilizada" Sociedad, me dejara un rato en paz. Lo conseguí, me acojoné, me quedé sin fuerzas, sin pila en el gps, sin barritas energéticas, sin cobertura en el telefonito y sin adrenalina. Una bicicleta, mi desorientada y vieja brújula y un cachito de monte.

BARATO BARATO.

 

viernes, 17 de julio de 2020

Código africano

Se ven cosas tan feas de los que bajamos allí abajo....ni son "moros" ni son monos.

Algunas pautas y algunos trucos.

-Nunca fotografiéis a personas rezando, ni cuarteles o cualquier edificio militar.

-Para hacer fotos a alguien y sobre todo en el sur, hay que pedir permiso y especialmente a las mujeres, a muchos no les gustará y en la cultura musulmana a algunos les puede parecer incluso ofensivo, lo que habrá que respetar, agradecerlo con unas monedas no está de más.
-Enviar las fotos prometidas a los fotografiados.

-Hay que ser moderado en el vestir cuando estemos en zonas masificadas. Una vestimenta “escasa” especialmente en las mujeres puede ser ofensiva en algunos lugares. Igualmente nosotros debemos de eludir el pantalón corto si entramos en alguna zona de culto

-Si estamos en zonas alejadas del turismo es un signo de respeto quitarnos las gafas de sol para dirigirnos a alguien.

-Procurad diseñar vuestros viajes de tal forma que siempre os quede un rato para cruzar una mirada o una sonrisa con alguien, charlar un rato por el idioma de los gestos o echar una mano a quien lo necesite. Siempre vamos con prisa a África y en África, no hay prisa.
-Seamos humildes y respetuosos en nuestro trato con las gentes. Somos sus invitados, somos iguales que ellos, personas.

-En África no hay prisa por nada. Por tanto nosotros que normalmente si que la tenemos podemos ser tomados por mal educados, mejor no empezar con “regateos” y “negociaciones” si el grupo está arrancando coches o si no tenemos el suficiente tiempo para dedicarles.

-Nunca rechacéis un té si no es ofrecido "con espíritu comercial" para cerrar algún trato.
-A los niños no hay que darles dinero nunca.

-Encontraremos muchos pidiéndonos caramelos y bolígrafos no es bueno darles porque dejan de ir a la escuela para "vivir" en las cunetas pidiendo, eso queda ya en cada uno, pero si decidís llevar regalos, si son caramelos que sean sin azúcar y nunca, aunque se os echen encima del coche se los tiréis, no son monos, hay que entregárselos en la mano.
-Cualquier regalo, lo mejor es entregarlo en las escuelas.

Si es conveniente llevar algo para en casos muy puntuales –cuando nos hagan algún favor- “pagárselo” …camisetas, pelotas, etc.

-Aunque estemos de vacaciones siempre hay tiempo para ayudar a alguien y así devolver un poco de lo que recibimos.
-Hay que tener mucho cuidado con los niños, los ciclistas, los borricos y los carros que van por las cunetas sin tener en cuenta el código de la circulación y los carros sin iluminación.

-En las poblaciones, especialmente en las aldeas, hay que atravesarlas a paso de peatón, evitaremos ahumar a los que allí viven, ahuyentarles el ganado o asustar a algún niño y conseguiremos poder cruzarnos alguna sonrisa con alguien.
-No pagar un precio más alto del justo por bienes o servicios y siendo conscientes de las diferencias del nivel de vida no abusar de ellos.

-Allí la caridad es una ley coránica.......y una buena costumbre para cualquiera...

-Es fácil salir pitando de los hoteles y olvidarnos de dar unos DH a los guardacoches. Pasan la noche allí cuidándolos y es su único sustento. 30 Dh por coche si somos grupo es suficiente.
-Cuando charlemos con ellos no debemos reírnos de forma ambigua en nuestras bromas y que ellos no puedan entender el sentido de nuestras risas.

-Llevad gafas graduadas que ya no uséis para entregarlas a los ancianos –solo en lugares donde no tienen posibilidad de atención médica-. Cuando se las prueben, si les vale para uno de los ojos, le rompéis el cristal del otro.

-Tened mucho cuidado de no contaminar los pozos o ríos con jabón o aceites.

-En los puestos fronterizos, en los controles policiales y en los controles militares ninguno tenemos conocimiento alguno de francés, nadie tenemos conocimiento alguno de inglés, y de español, poco......es la mejor forma de pasarlos rápido.
-En la frontera nos vendrán unos hombrecillos vestidos de azul que son ayudantes de la policía marroquí y adelantan los papeles, si decidís utilizarlos no les deis nada hasta que hayan acabado. 20 Dh. está bien por coche.

-Ya es de "uso obligado" las neveras en Marruecos y por tanto el traslado de grandes cantidades de alcohol. Dado el peligro de las carreteras Marroquíes y de la conducción en pista cuando decidimos ir fuerte –zonas desérticas-, lo aconsejable y dado que vamos en grupo y todos dependemos de todos, que el alcohol de alto voltaje -y de bajo- lo reservemos para las llegadas a los hoteles o cuando hayamos acampado por la noche.

-El regateo es un juego y para ellos un rito. No se debe de comprar como en España. Por norma general hay que ofrecer una tercera parte de lo que piden –para subir siempre hay tiempo- Os pondrán cara de ofendidos o te dirán “¿Estás loco?” y harán aspavientos, no pasa nada, es parte del juego. Haced aspavientos vosotros también.
-Han repartido pistolitas de radar a toda la Gendarmería Real y se lo pasan genial apuntándonos, hay que ir muy atentos, pero mejor es ir a velocidad legal.

-No bebáis el agua de Marruecos. Tampoco para lavaros los dientes o no habrá Fortasec suficiente en el mundo que os pueda ayudar.
-Llevad puesta la antitetánica.

Hay mucha pautas más, cada uno podréis ir haciendo vuestro propio código de conducta y conciencia con la experiencia personal o el de los que ya han viajado porque lo que a uno le vale a otro le puede disgustar.

En cualquier caso, esto es solo una muy particular forma de ver África, cada uno que se cree su propio código de comportamiento y actúe en consecuencia.

miércoles, 24 de junio de 2020

Buenas noches Gordito


(Recordando a Gordito)

Laila sa´eda. 
A quien siga tu camino... 

no seas solo buen mecánico, acuérdate de las caras y de los nombres de las miles de personas que pasen por tus manos como solo Gordito sabía, huele la pista por la que vamos a entrar en Zagora como él solo hacía, espera horas y horas en la cuneta nuestro paso, recorre con tu motillo la calle arriba y abajo toda la madrugada buscando piezas en cualquier rincón como yo le vi en mis noches de insomnio desde mi ventana. Préstale un amortiguador y dile “en otro viaje ya me lo devuelves”. Coge nuestros coches en el hotel y déjalos puntuales a la hora que te digamos que salimos a nuestra próxima etapa. 
No te bastará con ser un buen mecánico, tendrás que tener su carisma y su "piel".
Sonríe, trabaja, disfruta ayudando y……algún día podrás parecerte en algo a Gordito. 

Disfruta en tu riad sahib. Sigue velándonos en la arena.
 Inlha´Allah


lunes, 8 de junio de 2020

Anecdotario viaje Rumanía

Nos agrupamos en el puerto de Barna el viernes 14 los primeros expedicionarios que para que este breve anecdotario no parezca en sus inicios el listado del Registro Civil ya iremos conociendo más adelante.

Embarcamos con destino a Génova y tras buscar nuestros camarotes y acomodar el equipaje subimos a cubierta a gastar horas de travesía. 
Llegamos a la mañana siguiente a Génova donde ponemos rumbo a Ljgurhajlanblanjana capital de Eslovenia y donde ya nos esperaban las cuatro nuevas incorporaciones de aventureros, los trotamundos Eduardo y Adrián, pater y filio, con su Defender tuneado que parecía un G y que más adelante resultó serlo y nuestros amigos vascos Luis Jorge y Amaya con su flamante rocín Rommel, un GR de alegre montar. 
Salimos a pasear por tan bohemia ciudad y por la ribera de su innombrable río repleto de terrazas y tiendecillas. También por el aquel de hacer algo de hambre y cansar piernas alguno subimos al castillo con vivo andar. Cena romántica en el rio hgfjkdsnxji y regreso al hotel. 
Salimos ya a la mañana siguiente camino de Budapest donde a su llegada nos reunimos con el resto de la expedición. Los alegres y pizpiretos Juan y Lourdes que tienen montado un doble depósito de chuches en algún lugar oculto de su Toyota y fueron mis suministradores de esta mía debilidad de devorar todo lo que algo de azúcar contenga. 
También conocimos a Alejandro y Marcos con su super 80 doble capa de pintura y a la simpática pareja de leoneses José Antonio y Tere con Magiolino, su bailón Toyota que dentro de poco apunta a que sufrirá un restiling en su alegre y nautica amortigüación. 
Fuimos a pasear la ciudad repartidos en taxis que nos subieron a la zonal alta donde gastar carrete con vistas a Buda, Pest, el Vesubio y al más allá presidido todo por el imponente parlamento y donde nuestros carretes fotográficos echaron más humo que el Toyota de Alejandro y Marcos. Bajamos en funicular al rio y buscamos lugar para cenar y volver cada uno a su aire al hotel paseando, oriéntandonos unos a GPS, otros a compás y planito de hotel y otros sin ganas de navegar que ya habría tiempo en siguientes jornadas se encomendaron a un taxi. 
Reunidos en el hotel nuestros guías y pastores Josep e Issa nos invitaron a la extraordinaria experiencia de vivir un botellón en las zonas comunes de un hotel cinco estrellas donde desplegamos toda nuestra intendencia etílica ante la ojiplática mirada de algún ocupante del hotel. Debido a la categoria del establecimiento optamos por no sacar también el chorizo y la chistorra, nos fueran a decir algo si acaso. 
Los siguientes días ya alternamos rutas turísticas y conducción TT y tuvimos nuestra primer contacto con el barro rumano y la primera incidencia quedando el coche de nuestro amigo Juan María en posición de búsqueda de níscalos con una culada. 
Le oimos comentar por la emisora que igual debía de quitar aire a los neumáticos pues los vascos en principio opinan que las ruedas en 2.5 van cojonudas en barro que para eso vascos son. Afortunadamente esta ruda y recia pero noble raza saben corregir y aceptan que si quitan aire van a ir mejor. 
Aburridos de esperar los de la parte de atrás decidimos acercarmos al lugar del atasco a curiosear y cuando llegamos el comando 80 ya había iniciado las primeras maniobras de rescate desplegando cabrestante, eslingas y polea de reenvío. Juan Miguel apunta que quizás mejor sacarle hacia atrás, opinión que también sospechamos en reunión de grupo se debe al vascopensar porque el rescate hacia atrás obligaba a talar la mitad de los Cárpatos, así que hicimos caso omiso aunque educado de tan agreste opinión y seguimos rescate hacia adelante, quizás menos viril pero más elegante y práctico a la par que efectivo. 
Seguimos ruta por divertidos y embarrados caminos y visitas diarias de diferentes iglesias ortodoxas y evangélicas, algunas amuralladas, tan amuralladas que no se podían visitar algunas de ellas. 
Por los pueblecillos donde pasábamos nuestro travieso expedicionario José gestionaba con los foráneos las diversas artes del trueque castellano, donde él no pone nada pero siempre se saca algo.

Así con estas castellanas artes le vació medio huerto al cura no sin antes recibir su bendición y ya de paso arrimarse s la finca de enfrente a ver si se sacaba por la patilla unos tomates si tal , en otras se trajinaba una foto con la novia y dándole permiso al novio para salir en la foto -digo bien, José autorizaba al novio a posar con él y la novia-, otras veces se gestionaba otras viandas que con artes zalameras de buen grado le daban, otras una simple charla, normalmente por gestos y en español, aunque su interlocutor no entendiese ni papa éste hacía que comprendía quizás por temor, quizás por no contrariarle sin saber antes si en posesión de razón se hallaba a tenor de los grandes aspavientos que hace pensando que así su castizo español más entendido será.  Otras le sacaba a algún meritorio lo que mejor se le antojase, aunque esto sea un palo tras ardua negociación.  ¡Un palo! ¡un palo! Pues no iba feliz con su palo que de avellano pensaba era nuestro travieso y revoltoso amigo.
De momento el viaje proseguía sin importantes incidencias salvo las avispas encorajinadas rumanas que aquí no atienden a razones ni a espantos y arrearon picotazo recio a Marga que llevó con dignidad y sufrido pero callado dolor su mano tamaño bota. Por lo demás, nuestros simpáticos amigos Joaquín, un crack y su pizpireta compañera Eli que nos amenizó el viaje con su salero y a los que un día en su feliz matrimonio la electrónica les debió de poner cruz, quizás por maltrato de energía en vida anterior y no consiguieron llevar aparato funcionando en su equipo de orientación por lo que optaron tras pasar sus aparatos por todas nuestras manos y no conseguir ponerlos en orden mandarlos a paseo y proseguir ruta siguiendo al coche de delante mientras la centralita de su coche no se obstine en seguir los pasos del resto de sus rebeldes máquinas y tener que ser remolcados. No obstante disponen de buenos y sorprendentes recursos, se les ve expertos en que no les funcione nada y utilizan el ingenio para conseguir lo que la técnica les niega, logrando así activar el micro de su emisora por el método "del tosido" lo que economiza mucho el desgaste de dedo para tener que conversar. 
Transcurrían los días en ameno y alegre ambiente. Yo cambiaba visitas a castillos que de mi gusto no son por cafelito de espera, algunas veces gratamente acompañado del buen Pere, que no es mote para información de los no doctos en etimología catalana, sino su real nombre, traducción de Pedro. Hombre sabio y de fino humor con el que pasé agradables charlas mientras el grupo visitaba la arquitectura rumana que a mi primitivo y quizás rural entender parecíame que visto uno vistos todos. 
Con Pere viajaba Lola, su preciosa mujer que a veces la hacíamos sufrir con los vaivenes del barro que a ella poco agradaban pero se aprecia alegre y positiva mujer que de la contrariedad hace ocio y buen recuerdo deja. 
Según escribo estas letras sentado en un banco mientras el grupo visita la nonanosexta iglesia oigo lejanas voces ¿Quiá quien será? ¿A mi reclaman? ¡Ahora me están llamando al silbido!, ¡viene de arriba! Redié, es José, el hiperactivo castellano, este hombre siempre aparece en los lugares más insólitos, ahora me está pegando voces desde el campanario de una iglesia que habrá tenido que gestionar acceso con el monaguillo y éste, supongo derrotado habrá accedido con tal de quitárselo de encima pues como se gestiona sus quereres dando larga charla en sonoro y cerrado castellano adornado para mejor entender, cree él,  con amplio movimiento en abanico de brazos extenua al contrario y éste se entrega, ya por aturdimiento propiamente dicho.
Seguíamos agotando días y preciosas rutas siempre dirigidos por nuestros guías Josep e Issa y bien protegidos atrás por David y Dulcis, siempre atentos de que el rebaño no se pierda y muy bien sincronizados con Josep e Issa que parece que lo llevan haciendo los cuatro toda la vida.  
Afortunadamente las incidencias mecánicas no nos agobiaron mucho y tan solo tuvimos un par de averías en el Gefender que le hizo perder un par de días de ruta y en uno de los 80 una pérdida de valvulina por la rotura de un retén nos llevó a fin de ruta en Gura a acercarnos a un tallercillo a practicar una de las actividades más típicas y cuatreras de meter acobardados  el coche en un cuarto que más parece matadero y observar las ñapas que aplican los aplicados y poco equipados mecánicos con sus cuatro llaves rodeados de media docena de mirones. 
Ya antes de Belgrado va llegando hora de ir disgregando el grupo según los planes veraniegos de cada par y unos siguen ruta de regreso por carretera, otros alargan recorrido para seguir pisando nuevos paises y otros nos dirigimos a Bosnia Herzegovina para cruzar en Ferry el Adriático y restar kilómetros a nuestros motores. 
Hemos compartido tres semanas de desconexión o cuanto menos alivio de problemas y agradeciendo a nuestros compañeros de viaje todo ese espíritu de compañerismo, aportando cada uno su mejor hacer y que al fin es lo que marca los mejores o peores recuerdos de los viajes. 
Y ya finalizado éste y ya en casa fuera de las acertadas pautas de no política-no futbol jajajaja me permito una pequeña licencia pseudo-política para agradecer a todos nuestros amigos de Catalunya su consideración en conversar siempre, incluso en sus charlas privadas si estábamos junto a ellos en castellano, algo que valoramos y entendemos que durante tantos días tener ese chip encendido debe de suponer un esfuerzo extra de agradecer. 
Nos manden nuestros políticos donde nos manden y nos pinten la raya de una frontera donde les convenga, nuestro pasaporte que sea del mismo color, el  arena y verde de nuestras aventuras y que fuera de historias de raices, gaitas y chirinvainas todos nuestros GPS al final llevan grabadas las mismas coordenadas y nos llevan al mismo punto del camino, el fin de ruta alrededor de un orujo y una grata charla. 
¡Mucho TT!


                                            Gracias por todo amiguetes...




 Y LAS DEMÁS.........


  




 

















¡¡Dejad mi coche en paz!!





 CREO QUE CON ESTE CHALAO VOLVEMOS A ÁFRICA,QUE DIOS NOS PILLE CONFESAUS...


Anónimo6
Hola Señor Ignacio, Leido tan apreciado relato, si vuestra merced da permiso, quiero dejar constancia, que a sido un viaje especial , por tan alta alcurnia han sido los participantes, y creo hablando por todos los caballeros y doncellas, nos lo hemos pasado muy, pero que muy bien, muchas risas hemos tenido al leer este relato, por tan cortes caballero, deseando volver a pasar y catar tan buen mejunque lleva usted en el Carro.
Josep & Issa